Desmitificando los “métodos naturales” de regulación de la fertilidad
Los mitos acerca de los métodos naturales de regulación de la fertilidad, desmontados.
Hay diversos tipos de métodos naturales de planificación familiar. Su objetivo: el propio conocimiento del cuerpo de la mujer; en concreto, sus períodos de fertilidad. Con ello, el matrimonio puede planificar concebir un hijo o esperar, por motivos razonables. Son sanos, fiables, promueven la igualdad y el respeto entre marido y mujer…, pero aún poco conocidos, y sobre ellos pesa una gran losa de leyendas urbanas. Las desmonta doña Marisa García Conde, directora de Woomb (la Organización Mundial del Método Billings) en España.
Los métodos naturales sirven solamente para intentar quedarse embarazada.
Falso. Los métodos naturales (MN) se fundamentan en el conocimiento que la mujer tiene de cómo funciona su propio cuerpo y su fertilidad. Es decir, la mujer que los conoce puede saber qué días de su ciclo es fértil y qué días no. En función de este conocimiento, podrá, junto a su marido, obrar en consecuencia: si quieren concebir un hijo tendrán relaciones sexuales en el período más fértil. Si la intención es posponer un embarazo, evitarán las relaciones sexuales. Read more…
La salvación está sólo en Cristo
A los diez años de la Declaración Dominus Iesus
El 6 de agosto de 2000, durante el gran Jubileo, la Congregación para la Doctrina de la Fe publicó la Declaración sobre la unicidad y universalidad salvífica de Jesucristo y de la Iglesia: Dominus Iesus.
Escribe sobre este documento, publicado en Alfa y Omega, uno de los más importantes desde el Concilio, el teólogo don José Rico Pavés, Secretario Técnico de la Comisión episcopal para la Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal Española.
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El documento Dominus Iesus está firmado por el cardenal Ratzinger y el arzobispo Bertone, Prefecto y Secretario de la Congregación en aquel momento. Posee, además, la aprobación y confirmación certa scientia et apostolica sua auctoritate de Juan Pablo II, concedidas el 16 de junio de aquel año. La Declaración se hizo pública el día de la Transfiguración del Señor.
La Declaración Dominus Iesus es uno de los documentos más importantes emanados de la Congregación para la Doctrina de la Fe después del Concilio Vaticano II. El tema tratado no es nuevo, pues pertenece al núcleo mismo de la predicación apostólica: Jesucristo es el único Salvador de todos los hombres; su presencia y su obra de salvación continúan en la Iglesia y a través de ella. En un mundo globalizado, caracterizado en lo religioso por un pluralismo de hecho, no pocos se preguntan si la Iglesia debe seguir manteniendo el mismo discurso de los orígenes: «En ningún otro está la salvación; pues no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres, por el que tengamos que ser salvados» (Hch 4, 12). La Declaración recuerda la perenne actualidad de esta proclamación. Read more…
Semanario vaticano: Octava dies 24-07-10
Benedicto XVI en el Ángelus: El que pide a Dios, recibe
CASTEL GANDOLFO, domingo, 25 de julio de 2010 (ZENIT.org / CCSG).- Palabras que dirigió Benedicto XVI este domingo a mediodía al rezar la oración mariana del Ángelus junto a los peregrinos congregados en el patio de la residencia pontificia de Castel Gandolfo.
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Queridos hermanos y hermanas:
El Evangelio de este domingo nos presenta a Jesús recogido en oración, algo apartado de sus discípulos. Cuando terminó, uno de ellos le dijo: “Señor, enséñanos a orar” (Lucas 11, 1). Jesús no puso objeciones, no habló de fórmulas extrañas o esotéricas, sino que con mucha sencillez dijo: “Cuando oréis, decid: Padre…”, y les enseñó el Padrenuestro (Cf. Lucas 11, 2-4), tomándolo de su misma oración, con la que se dirigía a Dios, su Padre. San Lucas nos refiere el Padrenuestro de una forma más breve que en el Evangelio de san Mateo, que ha pasado a formar parte del uso común. Nos encontramos ante las primeras palabras de la Sagrada Escritura que aprendemos desde niños. Se imprimen en la memoria, plasmando nuestra vida, nos acompañan hasta la última respiración. Revelan que “no somos todavía de manera plena hijos de Dios, pero tenemos que llegar a serlo cada vez más a través de nuestra comunión más profunda con Jesús. Ser hijos es equivalente a seguir a Cristo” (Benedicto XVI, ”Gesù di Nazaret”, Milán 2007, p. 168, “Jesús de Nazaret”, La esfera de los libros). Read more…





















