Lucas 8,1-11
Jesús fue al monte de los Olivos. Al amanecer volvió al Templo, y todo el pueblo acudía a él. Entonces se sentó y comenzó a enseñarles. Los escribas y los fariseos le trajeron a una mujer que había sido sorprendida en adulterio y, poniéndola en medio de todos, dijeron a Jesús: “Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. Moisés, en la Ley, nos ordenó apedrear a esta clase de mujeres. Y tú, ¿qué dices?”. Decían esto para ponerlo a prueba, a fin de poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, comenzó a escribir en el suelo con el dedo. Como insistían, se enderezó y les dijo: “El que no tenga pecado, que arroje la primera piedra”. E inclinándose nuevamente, siguió escribiendo en el suelo. Al oír estas palabras, todos se retiraron, uno tras otro, comenzando por los más ancianos. Jesús quedó solo con la mujer, que permanecía allí, e incorporándose, le preguntó: “Mujer, ¿dónde están tus acusadores? ¿Alguien te ha condenado?”. Ella le respondió: “Nadie, Señor”. “Yo tampoco te condeno, le dijo Jesús. Vete, no peques más en adelante”.
COMENTARIO
Por Mons. Rafael Escudero López-Brea
Obispo Prelado de Moyobamba
“Jesús se retiró al monte de los Olivos”; lo hacía con frecuencia, se iba a un lugar apartado, en la soledad y en el silencio, con preferencia durante la noche, para orar. En su oración nos lleva a cada uno, ya que también asume nuestra humanidad, y nos ofrece al Padre, ofreciéndose a sí mismo. Todas las angustias de la humanidad de todos los tiempos, esclava del pecado y de la muerte, todas las súplicas y las intercesiones de la historia de la salvación están recogidas en la oración de Jesús. Él comparte en su oración humana todo lo que vivimos nosotros, sus hermanos; comparte nuestras debilidades para librarnos de ellas, comparte nuestras alegrías para alegrarse con ellas y nuestras penas para llevarlas en su corazón, se solidariza con nosotros en nuestros sufrimientos e ilusiones, y los presenta al Padre. Para eso le ha enviado el Padre. Leer más…
BENEDICTO XVI: SAN BUENAVENTURA (III). Donde la razón ya no ve más, ve el amor.
CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 17 de marzo de 2010 (ZENIT.org / CCSG).- Catequesis dirigida hoy por el Papa Benedicto XVI a los peregrinos congregados en la Plaza de San Pedro para la Audiencia General, dedicada una vez más a san Buenaventura de Bagnoregio.
******
Queridos hermanos y hermanas,
esta mañana, continuando la reflexión del miércoles pasado, quisiera profundizar con vosotros otros aspectos de la doctrina de san Buenaventura de Bagnoregio. Es un eminente teólogo, que merece ser puesto junto a otro grandísimo pensador, su contemporáneo, santo Tomás de Aquino. Ambos escrutaron los misterios de la Revelación, valorando los recursos de la razón humana, en ese fecundo diálogo entre fe y razón que caracteriza al Medioevo cristiano, convirtiéndola en una época de gran vivacidad intelectual, ademas que de fe y de renovación eclesial, a menudo no evidenciada lo suficiente. Otras analogías les unen: tanto Buenaventura, franciscano, como Tomás, dominico, pertenecían a las Órdenes Mendicantes que, con su frescura espiritual, como he recordado en las catequesis anteriores, renovaron, en el siglo XIII, a la Iglesia entera y atrajeron a muchos seguidores. Los dos sirvieron a la Iglesia con diligencia, con pasión y con amor, hasta el punto que fueron invitados a participar en el Concilio Ecuménico de Lyon de 1274, el mismo año en que murieron: Tomás mientras se dirigía a Lyon, Buenaventura durante la celebración del mismo Concilio. También en la Plaza de San Pedro, las estatuas de los dos santos están paralelas, colocadas precisamente al principio de la Columnata, partiendo desde la fachada de la Basílica Vaticana: una en el brazo de la izquierda y la otra en el brazo de la derecha. A pesar de todos estos aspectos, podemos distinguir en los dos santos dos aproximaciones distintas a la investigación filosófica y teológica, que muestran la originalidad y la profundidad de pensamiento de uno y del otro. Quisiera señalar algunas de estas diferencias. Leer más…
Mensaje del Papa Benedicto XVI a los jóvenes para la “XXV Jornada Mundial de la Juventud” del Domingo de Ramos
CIUDAD DEL VATICANO, lunes 15 de marzo de 2010 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación el Mensaje del Papa Benedicto XVI a los Jóvenes, con motivo de la próxima XXV Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará en las distintas diócesis el Domingo de Ramos, 28 de marzo próximo.
******
“Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer
para heredar la vida eterna?“
(Mc 10,17)
Queridos amigos,
este año se celebra el vigésimo quinto aniversario de la institución de la Jornada Mundial de la Juventud, querida por el Venerable Juan Pablo II como cita anual de los jóvenes creyentes del mundo entero. Fue una iniciativa profética que ha traído frutos abundantes, permitiendo a las nuevas generaciones cristianas encontrarse, ponerse a la escucha de la Palabra de Dios, descubrir la belleza de la Iglesia y vivir experiencias fuertes de fe que han llevado a muchos a la decisión de entregarse totalmente a Cristo.
La presente XXV Jornada representa una etapa hacia el próximo Encuentro Mundial de los jóvenes, que tendrá lugar en agosto de 2011 en Madrid, donde espero que seréis numerosos en vivir este acontecimiento de gracia.
Para prepararnos a esta celebración, quisiera proponeos algunas reflexiones sobre el tema de este año: “Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?” (Mc 10,17), tomado del episodio evangélico del encuentro de Jesús con el joven, un tema ya afrontado en 1985 por el Papa Juan Pablo II en una bellísima Carta, dirigida por primera vez a los jóvenes. Leer más…
Benedicto XVI, en el Ángelus: Dios, aunque nos alejemos y perdamos, nos sigue con su amor.
CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 14 de marzo de 2010 (ZENIT.org / CCSG).- Publicamos la intervención que dirigió Benedicto XVI este domingo a mediodía al rezar la oración mariana del Ángelus desde la ventana de su estudio junto a varios miles de peregrinos congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano.
* * *
Queridos hermanos y hermanas:
En este cuarto domingo de Cuaresma, se proclama el Evangelio del padre y de los dos hijos, más conocido como la parábola del “hijo pródigo” (Lucas 15, 11-32). Este pasaje de san Lucas constituye una cumbre de la espiritualidad y de la literatura de todos los tiempos. De hecho, ¿qué serían nuestra cultura, el arte y más en general nuestra civilización sin esta revelación de Dios Padre lleno de misericordia? No deja nunca de conmovernos, y cada vez que la escuchamos o la leemos tiene la capacidad de sugerirnos siempre nuevos significados. Sobre todo, este texto evangélico tiene el poder de hablarnos de Dios, de darnos a conocer su rostro, más aún, su corazón. Después de que Jesús nos hablara del Padre misericordioso, las cosas ya no son como antes; ahora a Dios le conocemos: es nuestro Padre, que por amor nos ha creado libres y dotados de conciencia, que sufre si nos perdemos y que hace fiesta si regresamos. Por este motivo, la relación con él se edifica a través de una historia, como le sucede a todo hijo con sus padres: al inicio depende de ellos; después reivindica su propia autonomía; por último –si se da un desarrollo positivo– logra una relación madura, basada en el reconocimiento y en el amor auténtico. Leer más…
Lucas 15, 1-3.11-32
En aquel tiempo, todos los publicanos y pecadores se acercaban a Jesús para escucharlo. Los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: “Este hombre recibe a los pecadores y come con ellos”.
Jesús les dijo entonces esta parábola:
“Un hombre tenía dos hijos. El menor de ellos dijo a su padre: ‘Padre, dame la parte de herencia que me corresponde’. Y el padre les repartió sus bienes. Pocos días después, el hijo menor recogió todo lo que tenía y se fue a un país lejano, donde malgastó sus bienes en una vida licenciosa. Ya había gastado todo, cuando sobrevino mucha miseria en aquel país, y comenzó a sufrir privaciones. Entonces se puso al servicio de uno de los habitantes de esa región, que lo envió a su campo para cuidar cerdos. El hubiera deseado calmar su hambre con las bellotas que comían los cerdos, pero nadie se las daba.
Entonces recapacitó y dijo: ‘¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, y yo estoy aquí muriéndome de hambre! Ahora mismo iré a la casa de mi padre y le diré: Padre, he pecado contra el Cielo y contra ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros’.
Entonces partió y volvió a la casa de su padre. Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió profundamente; corrió a su encuentro, lo abrazó y lo besó. El joven le dijo: ‘Padre, pequé contra el Cielo y contra ti; no merezco ser llamado hijo tuyo’. Pero el padre dijo a sus servidores: ‘Traigan en seguida la mejor ropa y vístanlo, pónganle un anillo en el dedo y sandalias en los pies. Traigan el ternero engordado y mátenlo. Comamos y festejemos, porque mi hijo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y fue encontrado’. Y comenzó la fiesta.
El hijo mayor estaba en el campo. Al volver, ya cerca de la casa, oyó la música y los coros que acompañaban la danza. Y llamando a uno de los sirvientes, le preguntó que significaba eso. El le respondió: ‘Tu hermano ha regresado, y tu padre hizo matar el ternero engordado, porque lo ha recobrado sano y salvo’. El se enojó y no quiso entrar. Su padre salió para rogarle que entrara, pero él le respondió: ‘Hace tantos años que te sirvo sin haber desobedecido jamás ni una sola de tus órdenes, y nunca me diste un cabrito para hacer una fiesta con mis amigos. ¡Y ahora que ese hijo tuyo ha vuelto, después de haber gastado tus bienes con mujeres, haces matar para él el ternero engordado!’.
Pero el padre le dijo: ‘Hijo mío, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo. Es justo que haya fiesta y alegría, porque tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado’”.
Catequesis Dominical
sobre las lecturas del Domingo 4º de Cuaresma
Escuche aquí la catequesis:
***
COMENTARIO
Por monseñor Jesús Sanz Montes, ofm,
arzobispo de Oviedo (España)
MISERICORDIA ENTRAÑABLE
Era una escena complicada, que Jesús resolverá con una parábola impresionante. En torno a Él aparecen los publicanos y pecadores por un lado (el hijo menor), y los fariseos y letrados por otro (el hijo mayor). Pero, el protagonismo no recae en los hijos ni en sus representados, sino en el padre y en su misericordia. Leer más…
Comité de Bioética
de la Comisión Episcopal de Familia
Conferencia Episcopal Peruana
***
PRONUNCIAMIENTO
En atención a dos Comunicados publicados en la edición dominical del diario “El Comercio” en defensa de la Anticoncepción Oral de Emergencia ( AOE ) así como a la difusión reiterada de una conferencia televisada llevada a cabo por la Universidad Cayetano Heredia en la cual se hace escarnio de la Defensa de la Vida Humana Naciente y del estatus y dignidad del concebido, manifestamos lo siguiente :
1.- La vida humana comienza con la fusión del óvulo y el espermatozoide. Así, la fertilización del óvulo por el espermatozoide, da lugar a la concepción. El producto de esta unión es el concebido, vida humana naciente.
2.- La implantación o anidación de este embrión humano en el útero debe producirse entre el 5°- 7° día siguiente a la fertilización, tiempo en el cual se producen en la mucosa uterina los cambios necesarios para acoger el nuevo ser.
3.- El intento de hacer sinónimos términos de significados tan distintos como “concepción” e “implantación” carece de sustento científico y se basa más bien en el intento de negar el efecto abortivo anti-implantatorio de ciertos métodos de control natal.
4.- La divergencia de opiniones se plantea siempre acerca del comienzo “de la gestación” nunca sobre el “de la vida humana”. Esto es explicable porque con el conocimiento del Genoma Humano todos sabemos que desde la fusión de óvulo-espermatozoide estamos asistiendo al punto de partida del desarrollo de un nuevo ser, único, irrepetible y diferente a los padres que le dieron origen, más allá de que consiga implantarse o no.
5.- En el caso concreto del Levonorgestrel administrado en la llamada “Píldora del Día Siguiente” ( AOE ), existen una serie de publicaciones científicas y la declaración de los mismos laboratorios fabricantes del producto ante la Corte Suprema de Chile, que reconocen su acción por tres mecanismos uno de los cuales consiste en impedir que la mucosa uterina experimente los cambios necesarios para anidar el embrión produciéndose la pérdida del mismo.
6.- De generalizarse el uso de la AOE estaríamos corriendo el riesgo de condenar a muerte a un vasto sector de seres humanos cuyo único delito sería no haber llegado a tiempo para implantarse en el útero de su madre.
7.- Creemos que la AOE debe ser rechazada. La ciencia desde el Genoma, la ética desde nuestros valores y el sentido común a la luz de los argumentos expuestos, nos indican que no tenemos otra alternativa.
Comité de Bioética
de la Comisión Episcopal de Familia
Conferencia Episcopal Peruana
CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 10 de marzo de 2010 (ZENIT.org / CCSG).- Catequesis del Papa durante la Audiencia General, celebrada en el Aula Paolo VI junto con los peregrinos procedentes de todo el mundo.
******
Queridos hermanos y hermanas,
la semana pasada hablé sobre la vida y la personalidad de san Buenaventura de Bagnoregio. Esta mañana quisiera proseguir con su presentación, deteniéndome en una parte de su obra literaria y de su doctrina.
Como ya decía, san Buenaventura, entre sus muchos méritos, tuvo el de interpretar auténtica y fielmente la figura de san Francisco de Asís, venerado y estudiado por él con gran amor. De modo particular, en los tiempos de san Buenaventura, una corriente de Frailes Menores, llamados “espirituales”, sostenía que con san Francisco se había inaugurado una fase totalmente nueva de la historia, habría aparecido el “Evangelio eterno” del que habla el Apocalipsis, que sustituía al Nuevo Testamento. Este grupo afirmaba que la Iglesia había agotado ya su papel histórico, y que su lugar lo ocupaba una comunidad carismática de hombres libres guiados interiormente por el Espíritu, es decir, los “Franciscanos espirituales”. En la base de las ideas de este grupo estaban los escritos de un abad cisterciense, Joaquín de Fiore, muerto en 1202. Leer más…

Conferencia Episcopal Peruana
¡PERUANO (A) DEFIENDE LA VIDA!
1. El Tribunal Constitucional emitió en octubre del 2009 una sentencia en la que prohibía al Estado la distribución de la denominada píldora del día siguiente (Levonorgestrel), señalando que “se debía declarar que el derecho a la vida del concebido se veía afectado por acción del citado producto”.
2. Fundándose en el ordenamiento jurídico peruano respecto del derecho fundamental a la vida, especialmente los principios pro-hominis, pro-debilis y precautorio, el Tribunal llegó a la citada conclusión esencialmente sobre la base de la información expresada en la documentación de cada una de las presentaciones de la píldora del día siguiente, que en su totalidad hacían referencia al efecto de impedir la implantación del concebido en el útero de la madre.
La información actualmente vigente sobre este efecto es constatable en los principales medios de consulta para prescribir medicamentos
3. Lamentamos profundamente que el Ministro de Salud, en lo que constituye un desacato a la sentencia del Tribunal Constitucional, haya refrendado la Resolución Ministerial N° 167-2010/MINSA, incumpliendo el mandato del órgano jurisdiccional al disponer la distribución de la píldora del día siguiente por el Estado, invocando equívocamente el numeral 62 de la sentencia referido a “Algunas consideraciones en torno a la venta de la denominada “Píldora del Día Siguiente” aplicándolo indebidamente a la distribución gratuita.
4. La opinión de la OMS/OPS, citada como nueva por el Ministro, no constituye norma técnica supranacional y vinculante, ya que para este organismo la vida humana se inicia con la implantación, mientras que el derecho peruano protege la vida humana desde el momento de la concepción o fecundación, cuando se une el óvulo con el espermatozoide.
5. El Tribunal Constitucional desechó tal opinión no solo por razones jurídicas de protección al concebido, sino como lo señala la sentencia en los numerales 43 y 44, también porque los propios fabricantes de la píldora del día siguiente reconocen el efecto anti implantación del concebido, y también porque el propio Ministerio de Salud lo reconoció en la evaluación y aprobación de los registros sanitarios del cuestionado fármaco.
6. El tema de la píldora del día siguiente, más que un tema confesional, es para nuestro país un tema de soberanía nacional, de defensa constitucional y de Estado de Derecho.
Lima, 10 de marzo de 2010.
¡PERÚ DEFIENDE LA VIDA!
CONFERENCIA EPISCOPAL PERUANA
Carta testimonio de un matrimonio español en Chile, tras el terremoto
Queridos todos,
En primer lugar, gracias de corazón a todos los que os habéis interesado de una u otra manera por Ramón y por mí, tras este terremoto aquí en Chile. Tengo que deciros, que Ramón y yo estamos bien. En nuestro caso, que hasta el Martes no tuvimos acceso a Internet, ni línea telefónica de fijo, ni cable de T.V. Todo esto se restableció el martes y el miércoles por la mañana se volvió a ir todo, y volvió ayer jueves por la noche. Leer más…


















