La Prelatura de Moyobamba

Iglesia católica en la selva amazónica de la Región San Martín (Perú)

Archivos en la Categoría: Obispo prelado

Evangelio del domingo IV del tiempo ordinario, 01 de febrero de 2015


San Marcos 1,21-28

Entraron en Cafarnaún, y cuando llegó el sábado, Jesús fue a la sinagoga y comenzó a enseñar. Todos estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas. Y había en la sinagoga un hombre poseído de un espíritu impuro, que comenzó a gritar: “¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido para acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios”. Pero Jesús lo increpó, diciendo: “Cállate y sal de este hombre”. El espíritu impuro lo sacudió violentamente y, dando un gran alarido, salió de ese hombre. Todos quedaron asombrados y se preguntaban unos a otros: “¿Qué es esto? ¡Enseña de una manera nueva, llena de autoridad; da órdenes a los espíritus impuros, y estos le obedecen!”. Y su fama se extendió rápidamente por todas partes, en toda la región de Galilea.

COMENTARIO

por Mons. Rafael Escudero López-Brea
obispo prelado de Moyobamba

Jesús entra en acción. Lo contemplamos en el evangelio de este domingo  enseñando y liberando del dominio del demonio.

“En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos entraron en Cafarnaúm, y cuando el sábado siguiente fue a la sinagoga a enseñar se quedaron asombrados de su doctrina, porque no enseñaba como los escribas, sino con autoridad”.

El Evangelio relata una de las ocasiones en que Jesús actúa en el día sábado. Pero Jesús nunca falta a la santidad de este día, sino que con autoridad da la interpretación auténtica de esta ley: “El sábado ha sido instituido para el hombre y no el hombre para el sábado” (Mc 2, 27). Con compasión, Cristo proclama que es lícito en sábado hacer el bien en vez del mal, salvar una vida en vez de destruirla. El sábado es el día del Señor de las misericordias y del honor de Dios. “El Hijo del hombre es Señor del sábado” (Mc 2, 28).

San Agustín decía: “Lo importante es guardar el sábado del corazón, porque quien no peca ése es verdaderamente el que guarda el sábado”. Leer más de esta entrada

San Gabriel Informa. 2dª Edición 2015.


Un micro noticiero sobre el resumen semanal informativo de la Prelatura de Moyobamba

TITULARES:
– En Filipinas el Papa Francisco se conmovió con el testimonio de dos niños de la calle que preguntaron por qué nadie les ayuda…, y dijo a los jóvenes: Aprended a amar y aprended a llorar.

– El Papa visita santuario que acogió a miles de personas durante la guerra civil que terminó el 2009, actualmente ese lugar de ha convertido en símbolo de la paz y lugar de oración.

– Mostraremos los mejores momentos del viaje del Papa Francisco a Sri Lanka dejando importantes momentos como el encuentro interreligioso o la multitudinaria canonización del primer santo de ese país.

– Click to pray, una red social de oración en el teléfono móvil, esta aplicación está bendecida por el Papa Francisco y cuenta con más de 10.000 descargas

– Del 10 al 12 de noviembre del 2014 se realizo el 1º encuentro de animadores de las comunidades rurales de nuestra Prelatura, congregando a 1,000 hermanos animadores aproximadamente; recordemos de este evento con estas imágenes.

Evangelio del domingo III del tiempo ordinario, 25 de enero de 2015


 

San Marcos 1,14-20

Después que Juan fue arrestado, Jesús se dirigió a Galilea. Allí proclamaba la Buena Noticia de Dios, diciendo:
“El tiempo se ha cumplido: el Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en la Buena Noticia”.
Mientras iba por la orilla del mar de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés, que echaban las redes en el agua, porque eran pescadores. Jesús les dijo: “Síganme, y yo los haré pescadores de hombres”. Inmediatamente, ellos dejaron sus redes y lo siguieron.
Y avanzando un poco, vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban también en su barca arreglando las redes. En seguida los llamó, y ellos, dejando en la barca a su padre Zebedeo con los jornaleros, lo siguieron.

COMENTARIO

por Mons. Rafael Escudero López-Brea
obispo prelado de Moyobamba

En estos pocos versículos del evangelio de este domingo se perfila, ante sus oyentes y seguidores, una primera imagen de la figura y la obra de Jesús. Cristo es la luz del mundo que quiere alumbrar a todos los hombres de la tierra pidiendo la colaboración de cada uno de nosotros, como la pidió a los primeros apóstoles y discípulos.

“Cuando arrestaron a Juan,  Jesús se dirigió a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios”. Con estas palabras describe el evangelio el comienzo de la vida pública de Jesús con un breve relato sobre su primera actuación en Galilea. Jesús va a vivir en esa tierra de sombra para evangelizar a muchos que vivían en la oscuridad de los errores y las malas costumbres y esperaban la luz.

Jesús es nuestro maestro y redentor. Contemplamos al Señor avanzando por los caminos, de pueblo en pueblo recorriendo toda Galilea. Con estas palabras se resume la actividad de Jesús como anuncio del Evangelio: la llamada de Dios al hombre a la bienaventuranza, proclamación de la buena noticia de la salvación, mensaje salvador, noticia que transforma el mundo hacia el bien, mensaje proclamado con autoridad que no es sólo palabra, sino también acción, operación, fuerza eficaz que penetra el corazón humano salvándolo y transformándolo. Leer más de esta entrada

San Gabriel Informa. 1rª Edición 2015.


Un micro noticiero sobre el resumen semanal informativo de la Prelatura de Moyobamba

TITULARES:
– Imanes franceses saludan al Papa y condenan atentado en París

– La Santa Sede enviará 3 millones de euros a los países africanos más afectados por el ébola.

– “Las madres son el antídoto contra el individualismo”.

– El avión del Papa, la moderna barca de Pedro.

– Los reyes magos llegaron a nuestra Prelatura.

Evangelio del domingo II del tiempo ordinario, 18 de enero de 2015


 

San Juan 1,35-42

Al día siguiente, estaba Juan otra vez allí con dos de sus discípulos y, mirando a Jesús que pasaba, dijo: “Este es el Cordero de Dios”. Los dos discípulos, al oírlo hablar así, siguieron a Jesús. El se dio vuelta y, viendo que lo seguían, les preguntó: “¿Qué quieren?”. Ellos le respondieron: “Rabbí -que traducido significa Maestro- ¿dónde vives?”. “Vengan y lo verán”, les dijo. Fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él ese día. Era alrededor de las cuatro de la tarde. Uno de los dos que oyeron las palabras de Juan y siguieron a Jesús era Andrés, el hermano de Simón Pedro. Al primero que encontró fue a su propio hermano Simón, y le dijo: “Hemos encontrado al Mesías”, que traducido significa Cristo. Entonces lo llevó a donde estaba Jesús. Jesús lo miró y le dijo: “Tú eres Simón, el hijo de Juan: tú te llamarás Cefas”, que traducido significa Pedro.

COMENTARIO

por Mons. Rafael Escudero López-Brea
obispo prelado de Moyobamba

 “En aquel tiempo, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice: Este es el Cordero de Dios”.

Juan, estremecido ante la presencia del Salvador del mundo, él que ya en el vientre de su madre había saltado de gozo, levanta su dedo sin vacilaciones y presenta ahora a Jesús como “el Cordero de Dios”, listo para el sacrificio; que es llevado al matadero, como dice el profeta Isaías; este cordero es Cristo crucificado durante la fiesta de Pascua cuando se sacrificaba el cordero pascual, que con su expiación borra los pecados del mundo;  cordero en el que se cumple lo que había significado la salida del pueblo de Israel de Egipto: liberación.

El Señor después de ser bautizado comienza su vida pública, se encamina hacia la cruz, paciente como un cordero ofrecido en sacrificio, con la fuerza  expiatoria de su muerte inocente ha borrado la culpa de toda la humanidad.

Muchas personas del tiempo de Jesús no captaron, no supieron o no quisieron ver quien era Él, porque no basta para creer ver con los ojos de la cara, sino que son necesarios los del alma.

¡Señor, aumenta nuestra fe, enséñanos a verte y a reconocerte como nuestro Salvador! Leer más de esta entrada

Evangelio para niños del Bautismo de Jesús. 11 de Enero de 2015

Ejercicios Espirituales Sacerdotes 2015

Evangelio del domingo 4 de enero de 2015, la Epifanía del Señor


Mateo 2, 1-12

Nacido Jesús en Belén de Judea, en tiempo del rey Herodes, unos magos que venían del Oriente se presentaron en Jerusalén, diciendo: “¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle.”

En oyéndolo, el rey Herodes se sobresaltó y con él toda Jerusalén. Convocó a todos los sumos sacerdotes y escribas del pueblo, y por ellos se estuvo informando del lugar donde había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron: “En Belén de Judea, porque así está escrito por medio del profeta:

Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres, no, la menor entre los principales clanes de Judá;
porque de ti saldrá un caudillo que apacentará a mi pueblo Israel.”

Entonces Herodes llamó aparte a los magos y por sus datos precisó el tiempo de la aparición de la estrella. Después, enviándolos a Belén, les dijo: “Id e indagad cuidadosamente sobre ese niño; y cuando le encontréis, comunicádmelo, para ir también yo a adorarle.”

Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y he aquí que la estrella que habían visto en el Oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo encima del lugar donde estaba el niño. Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa; vieron al niño con María su madre y, postrándose, le adoraron; abrieron luego sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra. Y, avisados en sueños que no volvieran donde Herodes, se retiraron a su país por otro camino.

COMENTARIO

por Mons. Rafael Escudero López-Brea
obispo prelado de Moyobamba

“Entonces, unos Magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando…”. En los Magos vemos a cada uno de los hombres hundidos en la soledad y el desengaño del mundo y del pecado que nos preguntan a los cristianos: “¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo”. Es la actitud de quien busca a Dios y le lleva a recorrer un camino semejante al itinerario de los Reyes Magos y encontrar, como ellos, al Mesías de todas las naciones. Los cristianos estamos llamados a brillar como la estrella, a ser servidores de la gracia de Dios para los que viven en la oscuridad, en las tinieblas de la muerte.

 

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Evangelio del 1 de enero de 2015, Santa María Madre de Dios


Lucas 2,16-21

Fueron rápidamente y encontraron a María, a José, y al recién nacido acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que habían oído decir sobre este niño, y todos los que los escuchaban quedaron admirados de lo que decían los pastores.Mientras tanto, María conservaba estas cosas y las meditaba en su corazón. Y los pastores volvieron, alabando y glorificando a Dios por todo lo que habían visto y oído, conforme al anuncio que habían recibido. Ocho días después, llegó el tiempo de circuncidar al niño y se le puso el nombre de Jesús, nombre que le había sido dado por el Ángel antes de su concepción.

COMENTARIO

por Mons. Rafael Escudero López-Brea
obispo  prelado de Moyobamba

En el primer día del nuevo año tenemos la alegría y la gracia de celebrar a la santísima Virgen María, a quien la Iglesia venera como Madre de Dios, porque dio carne al Hijo del Padre eterno. El evangelio de esta solemnidad pone el acento principalmente en el Hijo de Dios hecho hombre, en su circuncisión y en la imposición del nombre de Jesús. Leer más de esta entrada

MENSAJE DE NAVIDAD DEL OBISPO PRELADO DE MOYOBAMBA 2014

Evangelio del domingo 28 de Diciembre de 2014; La Sagrada Familia


***

Lucas 2,22-40

Cuando llegó el día fijado por la Ley de Moisés para la purificación, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor,
como está escrito en la Ley: Todo varón primogénito será consagrado al Señor.
También debían ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o de pichones de paloma, como ordena la Ley del Señor.
Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, que era justo y piadoso, y esperaba el consuelo de Israel. El Espíritu Santo estaba en él
y le había revelado que no moriría antes de ver al Mesías del Señor.
Conducido por el mismo Espíritu, fue al Templo, y cuando los padres de Jesús llevaron al niño para cumplir con él las prescripciones de la Ley,
Simeón lo tomó en sus brazos y alabó a Dios, diciendo:
“Ahora, Señor, puedes dejar que tu servidor muera en paz, como lo has prometido,
porque mis ojos han visto la salvación
que preparaste delante de todos los pueblos:
luz para iluminar a las naciones paganas y gloria de tu pueblo Israel”.
Su padre y su madre estaban admirados por lo que oían decir de él.
Simeón, después de bendecirlos, dijo a María, la madre: “Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción,
y a ti misma una espada te atravesará el corazón. Así se manifestarán claramente los pensamientos íntimos de muchos”.
Había también allí una profetisa llamada Ana, hija de Fanuel, de la familia de Aser, mujer ya entrada en años, que, casada en su juventud, había vivido siete años con su marido.
Desde entonces había permanecido viuda, y tenía ochenta y cuatro años. No se apartaba del Templo, sirviendo a Dios noche y día con ayunos y oraciones.
Se presentó en ese mismo momento y se puso a dar gracias a Dios. Y hablaba acerca del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén.
Después de cumplir todo lo que ordenaba la Ley del Señor, volvieron a su ciudad de Nazaret, en Galilea.
El niño iba creciendo y se fortalecía, lleno de sabiduría, y la gracia de Dios estaba con él.

COMENTARIO

por Mons. Rafael Escudero López-Brea
obispo prelado de Moyobamba

La Presentación de Jesús en el Templo lo muestra como el Primogénito que pertenece al Señor. Con Simeón y Ana, toda la expectación de Israel es la que viene al encuentro de su Salvador. Jesús es reconocido como el Mesías tan esperado, “luz de las naciones” y “gloria de Israel”, pero también “signo de contradicción”.

«Cuando llegó el día fijado por la Ley de Moisés para la purificación de María, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, como está escrito en la Ley: “Todo varón primogénito será consagrado al Señor”».

María acepta sencillamente su purificación como un signo de sumisión a la grandeza de Dios, un signo de un amor verdadero.

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Evangelio del domingo 3º de Adviento, 14 de diciembre de 2014


Juan 1,6-8.19-28

Apareció un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan. Vino como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él. El no era la luz, sino el testigo de la luz. Este es el testimonio que dio Juan, cuando los judíos enviaron sacerdotes y levitas desde Jerusalén, para preguntarle: “¿Quién eres tú?”. El confesó y no lo ocultó, sino que dijo claramente: “Yo no soy el Mesías”. “¿Quién eres, entonces?”, le preguntaron: “¿Eres Elías?”. Juan dijo: “No”. “¿Eres el Profeta?”. “Tampoco”, respondió. Ellos insistieron: “¿Quién eres, para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?”. Y él les dijo: “Yo soy una voz que grita en el desierto: Allanen el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías”. Algunos de los enviados eran fariseos, y volvieron a preguntarle: “¿Por qué bautizas, entonces, si tu no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?”. Juan respondió: “Yo bautizo con agua, pero en medio de ustedes hay alguien al que ustedes no conocen: él viene después de mí, y yo no soy digno de desatar la correa de su sandalia”. Todo esto sucedió en Betania, al otro lado del Jordán, donde Juan bautizaba.

COMENTARIO

por Mons. Rafael Escudero López-Brea
obispo prelado de Moyobamba

“Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz”.

El Evangelio de este domingo nos muestra a Juan Bautista, testigo de la luz. Nos ayuda a prepararnos a recibir a Cristo que viene como Luz del mundo.

Para acoger a Cristo hace falta mucha humildad, porque su luz va a hacernos descubrir que en nuestra vida hay muchas sombras; más aún, Él viene como luz para expulsar nuestras tinieblas. Si nos sentimos indigentes y necesitados, Cristo nos sana. Pero el que se cree ya bastante bueno y se encierra en su autosuficiencia y en su imaginada bondad, no puede acoger a Cristo. Leer más de esta entrada

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