La Prelatura de Moyobamba

Iglesia católica en la selva amazónica de la Región San Martín (Perú)

Archivos en la Categoría: Obispo prelado

EVANGELIO DEL DOMINGO 27º Ordinario, 5 de octubre de 2014


Mateo 21,33-43

«Escuchad otra parábola. Era un propietario que plantó una viña, la rodeó de una cerca, cavó en ella un lagar y edificó una torre; la arrendó a unos labradores y se ausentó. Cuando llegó el tiempo de los frutos, envió sus siervos a los labradores para recibir sus frutos. Pero los labradores agarraron a los siervos, y a uno le golpearon, a otro le mataron, a otro le apedrearon. De nuevo envió otros siervos en mayor número que los primeros; pero los trataron de la misma manera. Finalmente les envió a su hijo, diciendo: “A mi hijo le respetarán.” Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron entre sí: “Este es el heredero. Vamos, matémosle y quedémonos con su herencia.” Y agarrándole, le echaron fuera de la viña y le mataron. Cuando venga, pues, el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?» Dícenle: «A esos miserables les dará una muerte miserable arrendará la viña a otros labradores, que le paguen los frutos a su tiempo.» Y Jesús les dice: «¿No habéis leído nunca en las Escrituras: –La piedra que los constructores desecharon, en piedra angular se ha convertido; fue el Señor quien hizo esto y es maravilloso a nuestros ojos?– Por eso os digo: Se os quitará el Reino de Dios para dárselo a un pueblo que rinda sus frutos».

COMENTARIO

por Mons. Rafael Escudero López-Brea
obispo prelado de Moyobamba

La parábola de Jesús en el evangelio de este domingo es una alegoría en la que cada rasgo tiene su significación: el propietario es Dios; la viña,  el pueblo elegido de Israel; los criados, los profetas; el hijo es Jesús, muerto fuera de las murallas de Jerusalén; los viñadores homicidas, los judíos infieles; el otro pueblo al que se le dará la viña, los paganos. La parábola tiene como objeto denunciar la reprobación del antiguo pueblo de Dios, por su manifiesta oposición a la autoridad divina. Jesús indica aquí los bienes inmensos dispensados a Israel, la respuesta negativa de los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo y la profecía sobre su propia muerte a manos de los mismos. Es como un resumen de la historia  de la salvación. Leer más de esta entrada

Conferencia Episcopal Peruana: se pronuncia ante Proceso Electoral 2014


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Conferencia Episcopal Peruana

 

MENSAJE POR PROCESO ELECTORAL 2014

 

1. ¿POR QUÉ UNA REFLEXIÓN NUESTRA EN ESTOS MOMENTOS?

Dos millones de jóvenes participarán por primera vez de un proceso electoral el 5 de octubre. 21 millones de peruanos elegiremos entre los más de 100 mil candidatos a cerca de 13 mil autoridades en todo el país, para que gobiernen en los próximos cuatro años nuestros distritos, provincias y regiones.

Este proceso electoral es clave y decisivo para consolidar la institucionalidad que permita una democracia madura y sostenible. A pesar de ello, percibimos en nuestras comunidades una desconfianza e insatisfacción ante algunos políticos y frente a la política en general.

Nos preocupa seriamente el escenario electoral en un contexto social con graves signos de corrupción, expresado en el alto número de candidatos cuyos antecedentes morales han dado lugar incluso a denuncias y sentencias penales. Mayor preocupación aún genera el intento de sectores vinculados al narcotráfico, la minería ilegal, el contrabando, la trata de personas y otras actividades ilegales por colocar a gente muy ligada a ellos como autoridades locales, provinciales y regionales. Es inaceptable que se haya llegado al extremo de la eliminación física de los adversarios políticos.

2. SOLO LA POLÍTICA CON SENTIDO ÉTICO ES DIGNA DE CRÉDITO

El Papa Francisco llama a los cristianos a tomar en serio este servicio. “La política, tan denigrada, es una altísima vocación, es una de las formas más preciosas de la caridad, porque busca el bien común” (Evangeliigaudium 205).

Jesús nos dice: “Los jefes de las naciones ejercen su dominio sobre ellas, y los que tienen autoridad reciben el nombre de benefactores. Pero ustedes no procedan de esta manera. Entre ustedes, el más importante sea como el menor, y el que manda como el que sirve” (Lc 22,24-26). Así nos enseña que el servicio a los demás, especialmente a los más débiles y necesitados, es un don y no el dominio y el aprovechamiento de los demás con fines propios en el ejercicio del poder de gobernar dado por la comunidad.

Por eso el Papa Francisco pide a Dios “que nos regale más políticos a quienes les duela de verdad la sociedad, el pueblo, la vida de los pobres” (Evangeliigaudium 205).

3. PROPONEMOS CRITERIOS PARA UN VOTO CONSCIENTE Y RESPONSABLE

3.1. Luchar contra la corrupción

Mediante el voto debemos expresar qué tipo de representantes queremos, y sancionar (negándoles nuestro voto) a quienes defraudaron nuestras expectativas, ya sea porque no cumplieron lo ofrecido, porque demostraron ser corruptos, o porque solamente se preocuparon por sus propios intereses. Hay entre nosotros una expresión que es inaceptable: “No importa que robe, con tal que haga obras”. Ese dicho sólo perpetúa la corrupción en el país y la injusta distribución de los bienes.

3.2. Conocer las necesidades de las personas

Un criterio importante para un cristiano a la hora de definir su voto es no olvidarse de los pobres (Gal 2,10). El Papa Francisco nos recuerda “que no debe faltar jamás: la opción por los últimos, por aquellos que la sociedad descarta y desecha”(Evangeliigaudium 195). La tarea política debe priorizar, por tanto, a los que menos tienen para que puedan participar plenamente del progreso del país.

3.3. Conocer quién es el candidato

La trayectoria de vida de los candidatos y de su equipo es un criterio importante en el discernimiento. Se espera que estos sean transparentes, honrados y auténticos. La hoja de vida de los candidatos, de carácter público, es un documento muy útil para conocerlos. Debemos estar atentos ante las numerosas denuncias de candidatos con antecedentes penales o con procesos aún abiertos por diferentes motivos, incluso por juicio de alimentos. ¿Cómo confiar en quien no es responsable de sus propios hijos? ¿Cómo fiarse de aquel que miente en su hoja de vida?

3. 4. Conocer también su plan de gobierno

Es importante acceder a una clara y completa información sobre los planes de gobierno, en páginas webs transparentes y asequibles a todos los ciudadanos. Debemos ver si esos planes promueven la vida plena, la dignidad de la familia, la libertad religiosa, una educación inclusiva. Asimismo es preciso verificar si responden a nuestras reales necesidades y se ajustan a los planes de desarrollo municipal y regional que se han elaborado con anterioridad.

3.5. ¡Alerta con las campañas!

Es importante evaluar las promesas de las campañas electorales. Muchos candidatos, con tal de salir elegidos, ofrecen lo imposible y se aprovechan de la buena voluntad o de las necesidades urgentes de las personas, a través de regalos y diversos beneficios. Su misma actuación en la campaña despierta legítimas sospechas. De salir elegidos, ¿usarán el cargo para “recuperar la inversión” de su campaña con el dinero del Estado?

Es muy importante saber cómo se financian las campañas y apoyar los esfuerzos de transparencia de los organismos del Estado y de las organizaciones de la sociedad civil.

La construcción de la justicia y de la paz en el Perú es una tarea de todos los peruanos, y las elecciones son una ocasión de llevarla adelante.

Los pastores de la Iglesia Católica en el Perú nos sumamos a este proceso democrático, alentando a todos nuestros conciudadanos a emitir un voto consciente, responsable y solidario.

Lima, Agosto de 2014

LOS OBISPOS DEL PERÚ

CÁRITAS

EVANGELIO DEL DOMINGO 26º Ordinario, 28 de septiembre de 2014


Mateo 21,28-32

¿Qué les parece? Un hombre tenía dos hijos. Llegándose al primero, le dijo: “Hijo, vete hoy a trabajar en la viña.” Y él respondió: “No quiero”, pero después se arrepintió y fue. Llegándose al segundo, le dijo lo mismo. Y él respondió: “Voy, Señor”, y no fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?» -«El primero»- le dicen. Díceles Jesús: «En verdad les digo que los publicanos y las rameras llegan antes que ustedes al Reino de Dios. Porque vino Juan a ustedes por camino de justicia, y no creyeron en él, mientras que los publicanos y las rameras creyeron en él. Y ustedes, ni viéndolo, se arrepintieron después, para creer en él».

COMENTARIO

por Mons. Rafael Escudero López-Brea
obispo prelado de Moyobamba

En el Evangelio de este domingo el Señor retoma una tradición que viene del Antiguo Testamento: la temática de los dos hermanos; uno que asegura querer cumplir la voluntad del padre, pero no lo hace; el segundo  que se niega a la petición del padre, pero luego se arrepiente y cumple su voluntad.  Aquí se trata de la relación entre pecadores y fariseos, también aquí el texto se convierte en una llamada a dar un nuevo sí al Padre que nos llama.

“En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: ¿Qué les parece? Un hombre tenía dos hijos”.

Jesús como excelente pedagogo procede a menudo con preguntas para provocar una reflexión personal. Admiramos esta actitud del Señor, que quiere que cada uno de nosotros contribuyamos a nuestra propia salvación.

“¿Quién es este hombre, sino Dios, creador de los hombres, que prefiere le amen como Padre, que no le teman cono Señor?” (San Juan Crisóstomo).

Con esta parábola Jesús nos habla del rechazo que los dirigentes del pueblo judío hacen de su persona como el Mesías de Dios, pues creían que con pertenecer al pueblo elegido ya estaba todo hecho y conseguido, mientras que los llamados pecadores hallan en Él el camino de la salvación. Leer más de esta entrada

EVANGELIO DEL DOMINGO 25º Ordinario, 21 de septiembre de 2014


Mateo 20,1-16a

Porque el Reino de los Cielos se parece a un propietario que salió muy de madrugada a contratar obreros para trabajar en su viña. Trató con ellos un denario por día y los envío a su viña. Volvió a salir a media mañana y, al ver a otros desocupados en la plaza, les dijo: ‘Vayan ustedes también a mi viña y les pagaré lo que sea justo’. Y ellos fueron. Volvió a salir al mediodía y a media tarde, e hizo lo mismo. Al caer la tarde salió de nuevo y, encontrando todavía a otros, les dijo: ‘¿Cómo se han quedado todo el día aquí, sin hacer nada?’. Ellos les respondieron: ‘Nadie nos ha contratado’. Entonces les dijo: ‘Vayan también ustedes a mi viña’. Al terminar el día, el propietario llamó a su mayordomo y le dijo: ‘Llama a los obreros y págales el jornal, comenzando por los últimos y terminando por los primeros’. Fueron entonces los que habían llegado al caer la tarde y recibieron cada uno un denario. Llegaron después los primeros, creyendo que iban a recibir algo más, pero recibieron igualmente un denario. Y al recibirlo, protestaban contra el propietario, diciendo: ‘Estos últimos trabajaron nada más que una hora, y tú les das lo mismo que a nosotros, que hemos soportado el peso del trabajo y el calor durante toda la jornada’. El propietario respondió a uno de ellos: ‘Amigo, no soy injusto contigo, ¿acaso no habíamos tratado en un denario? Toma lo que es tuyo y vete. Quiero dar a este que llega último lo mismo que a ti. ¿No tengo derecho a disponer de mis bienes como me parece? ¿Por qué tomas a mal que yo sea bueno?’. Así, los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos”.

COMENTARIO

por Mons. Rafael Escudero López-Brea
obispo prelado de Moyobamba

«En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola»: Con la parábola de los trabajadores de la viña se completa la enseñanza de Jesús acerca de la recompensa que reciben los que han dejado todo para seguirle.

El Pueblo de Dios está representado en los obreros de la viña, de los que habla el Evangelio de Mateo: «El Reino de los Cielos se parece a un propietario, que al amanecer salió  a contratar trabajadores  para su viña. Después de contratar a los trabajadores por un denario al día, los mandó a su viña».

La parábola evangélica despliega ante nuestra mirada la inmensidad de la viña del Señor y la multitud de personas, hombres y mujeres, que son llamadas por Él y enviadas para que tengan trabajo en ella. La viña es el mundo entero, que debe ser transformado según el designio divino en vista de la venida definitiva del Reino de Dios, es el pueblo escogido, es el lugar de la Alianza. Y el Señor quiere introducirnos en su hacienda, en su gozo, en su alegría. Leer más de esta entrada

EVANGELIO DEL DOMINGO 24º Ordinario, 14 de septiembre de 2014


Mateo 18,21-35

Entonces se adelantó Pedro y le dijo: “Señor, ¿cuántas veces tendré que perdonar a mi hermano las ofensas que me haga? ¿Hasta siete veces?”. Jesús le respondió: “No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Por eso, el Reino de los Cielos se parece a un rey que quiso arreglar las cuentas con sus servidores. Comenzada la tarea, le presentaron a uno que debía diez mil talentos. Como no podía pagar, el rey mandó que fuera vendido junto con su mujer, sus hijos y todo lo que tenía, para saldar la deuda. El servidor se arrojó a sus pies, diciéndole: “Señor, dame un plazo y te pagaré todo”. El rey se compadeció, lo dejó ir y, además, le perdonó la deuda. Al salir, este servidor encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, tomándolo del cuello hasta ahogarlo, le dijo: ‘Págame lo que me debes’. El otro se arrojó a sus pies y le suplicó: ‘Dame un plazo y te pagaré la deuda’. Pero él no quiso, sino que lo hizo poner en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Los demás servidores, al ver lo que había sucedido, se apenaron mucho y fueron a contarlo a su señor. Este lo mandó llamar y le dijo: ‘¡Miserable! Me suplicaste, y te perdoné la deuda. ¿No debías también tú tener compasión de tu compañero, como yo me compadecí de tí?’. E indignado, el rey lo entregó en manos de los verdugos hasta que pagara todo lo que debía. Lo mismo hará también mi Padre celestial con ustedes, si no perdonan de corazón a sus hermanos”.

COMENTARIO

por Mons. Rafael Escudero López-Brea
obispo prelado de Moyobamba

El Señor nos manifiesta el espíritu de perdón que debe reinar en la Iglesia, entre todos sus miembros.

“En aquel tiempo, se adelantó Pedro y preguntó a Jesús: Señor si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?”.

El Apóstol Pedro quiere saber cuál es el pensamiento  de Jesús en este tema tan vital para la humanidad como es el perdón. Cuál es el límite y la extensión del perdón.

“Jesús le contesta: No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete”.

Siete es la cifra perfecta, multiplicada por sí misma, indica el infinito. Con esta respuesta el Señor nos dice claramente que el verdadero perdón no está sometido ni a tarifas ni a medidas. El perdón ha de ser amplio, constante, incansable. La única medida válida en el perdón es la que ha utilizado Dios con nosotros, con cada uno de nosotros. Dios nos perdona sin tasas ni condiciones, sin esperar recompensa alguna, sin pedir razones ni explicaciones. La medida del perdón es el perdón sin medida.

Con una audaz confianza hemos de orar a nuestro Padre, reconociéndonos pecadores ante Él,  Suplicándole que tenga misericordia de nosotros que no dejamos de pecar. Nuestra esperanza es firme porque, en su Hijo, tenemos la redención, la remisión de nuestros pecados. El signo eficaz e indudable de su perdón lo encontramos en el sacramento de la reconciliación. Leer más de esta entrada

EVANGELIO DEL DOMINGO 23º Ordinario, 7 de septiembre de 2014


Mateo 18,15-20

Si tu hermano peca, ve y corrígelo en privado. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. Si no te escucha, busca una o dos personas más, para que el asunto se decida por la declaración de dos o tres testigos. Si se niega a hacerles caso, dilo a la comunidad. Y si tampoco quiere escuchar a la comunidad, considéralo como pagano o publicano. Les aseguro que todo lo que ustedes aten en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desaten en la tierra, quedará desatado en el cielo. También les aseguro que si dos de ustedes se unen en la tierra para pedir algo, mi Padre que está en el cielo se lo concederá. Porque donde hay dos o tres reunidos en mi Nombre, yo estoy presente en medio de ellos”.

COMENTARIO

por Mons. Rafael Escudero López-Brea
obispo prelado de Moyobamba

En el Evangelio de este domingo San Mateo nos manifiesta lo que Jesús dice al respecto del comportamiento que ha de tener la comunidad cristiana con un miembro pecador. La Iglesia no es una comunidad formada por personas perfectas. Por eso, Jesús ha previsto y ha establecido una serie de actitudes  a tomar en cuenta en casos de corrección fraterna, que es una de las obras de misericordia.

“En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele, a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano”.

Amar al prójimo no significa callar o dejarle que siga por mal camino, al contrario significa saber decirle una palabra de amonestación y corrección para que no empeore y vuelva al buen camino. El hermano que ha notado el error en otro hermano ha de dar el primer paso. Primero que no se desentienda de él, que le ayude. Que le llame al perdón y que actúe con él de manera que no se desanime. Que le ayude a reincorporarse en la comunidad. Pero éste será discreto. A solas los dos para que el error no transcienda, en lo posible, y el hermano pecador pueda conservar su reputación y su honor.

¿Somos nosotros delicados como lo es Jesús… o nos apresuramos a publicar los defectos de los demás?

¿Cuando hablamos de los demás es para salvarlos y ganarlos, o destruirlos y hundirlos más todavía? Leer más de esta entrada

EVANGELIO DEL DOMINGO 22º Ordinario, 31 de Agosto de 2014


Mateo 16,21-27

A partir de ese día, Jesucristo comenzó a manifestar a sus discípulos que él debía ir a Jerusalén y que las autoridades judías, los sumos sacerdotes y los maestros de la Ley lo iban a hacer sufrir mucho, que incluso debía ser ejecutado y que resucitaría al tercer día. Pedro lo llevó aparte y se puso a reprenderlo: «¡Dios no lo permita, Señor! Nunca te sucederán tales cosas.»Pero Jesús se volvió y le dijo: «¡Retírate y ponte detrás de mí, Satanás! Quieres hacerme tropezar. Tus ambiciones no son las de Dios, sino las de los hombres.» Entonces dijo Jesús a sus discípulos: «El que quiera seguirme, que renuncie a sí mismo, cargue con su cruz y me siga. Pues el que quiera asegurar su vida la perderá, pero el que sacrifique su vida por causa mía, la hallará. ¿De qué le serviría a uno ganar el mundo entero si se destruye a sí mismo? ¿Qué dará para rescatarse a sí mismo? Sepan que el Hijo del Hombre vendrá con la gloria de su Padre, rodeado de sus ángeles, y entonces recompensará a cada uno según su conducta.

COMENTARIO

por Mons. Rafael Escudero López-Brea
obispo prelado de Moyobamba

En un momento crucial, cuando Jesús acaba de obtener de sus discípulos la primera profesión de fe en su divinidad, el Señor anuncia por primera vez a sus testigos su pasión, muerte y resurrección. El mesianismo que soñaba Pedro y los discípulos  no contemplaba lo que Jesús les va a decir: “Empezó Jesús a explicar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por causa de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tenía que ser ejecutado y resucitar al tercer día”. Al glorioso papel del Mesías, une el, doloroso papel del Siervo sufriente. El verdadero Mesías es éste. Es Jesús mismo quien explica quién es Él. Sólo Él conoce su propio misterio, su verdadera identidad. Este deseo de aceptar el designio de amor redentor de su Padre anima toda la vida de Jesús porque su pasión redentora es la razón de ser de su Encarnación.

Este anuncio siembra el desconcierto en los discípulos, la decepción y el rechazo. Ni siquiera el anuncio de la resurrección les tranquiliza. Y es el apóstol Pedro el que lo manifiesta en nombre de todos. “Pedro se lo llevó aparte y se puso a reprenderlo. ¡No lo permita Dios, Señor! Eso no te puede pasar”. En la mentalidad de san Pedro no cabe la idea del fracaso de Jesús. Para él Jesús es un Mesías victorioso por la fuerza humana, que debe ser reconocido por todos. Su misión no puede acabar con la muerte. No había entendido todavía que el Señor debía sufrir y morir.

Sabemos y vemos que también hoy,  nosotros los cristianos, llevamos aparte al Señor para decirle: “¡No lo permita Dios, Señor! Eso no te puede pasar.” Y como dudamos de que Dios lo quiera impedir, tratamos de evitarlo nosotros mismos con todas nuestras fuerzas. Nuestro problema es que seguimos pensando según los criterios de este mundo y no según Dios.

“Jesús se volvió y dijo a Pedro: Quítate de mi vista, Satanás, que me haces tropezar, tú piensas como los hombres, no como Dios”. Jesús dirige a Pedro las palabras más duras del evangelio, semejantes a las usadas para expulsar a los demonios, las más duras que se puedan decir a un hombre. Pedro se convierte en tropiezo, en obstáculo, en tentación, como si asumiera el papel de Satanás, porque quiere alejarle de su pasión. Le quedaba mucho por madurar. Todavía su pensamiento era muy mundano. Por eso, el Señor le increpa y le invita a tomar la actitud del verdadero discípulo: seguir al Maestro en el camino que éste ha de recorrer. Leer más de esta entrada

VIII Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Rafael Escudero, obispo prelado de Moyobamba


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Hoy se cumplen ocho años de la ordenación episcopal de nuestro obispo prelado, Mons. Rafael Escudero López-Brea.

Mons. Escudero nació el 4 de abril de 1962, en Quintanar de la Orden (Toledo, España). Tras realizar sus primeros estudios en su pueblo natal, continuó su formación sacerdotal en el Seminario Mayor de Toledo, donde obtuvo el título de Bachiller en Teología, por el Instituto Teológico de San Ildefonso.

Fue ordenado sacerdote el 9 de julio de 1989. Ha ejercido el ministerio sacerdotal como Vicario parroquial de Sonseca (1989-1991); Párroco de la Parroquia de San Bartolomé de las Abiertas y Campillo de la Jara (1991-1994); Viceconsiliario y, posteriormente, Consiliario de los “Cursillos de Cristiandad” de Toledo (1991 al 2004); Capellán del Colegio “San Prudencio”, de Talavera de la Reina (1994-1998); Párroco de Cebolla (1998-2003); colaborador de la Parroquia de Nuestra Señora del Pilar, en Talavera de la Reina (2003-2004); Administrador parroquial de la Parroquia de Montesclaros (2004).

En el año 2004 llegó a Perú, en el primer grupo de sacerdotes diocesanos de Toledo que atienden la Prelatura de Moyobamba, encomendada por la Santa Sede a la Archidiócesis de Toledo.

Después de haberse desempeñado como Vicario General y Párroco de la Catedral de la Prelatura, fue nombrado Obispo Coadjutor de Moyobamba el 8 de julio de 2006 por el Papa Benedicto XVI. Recibió la ordenación episcopal en Moyobamba el día 26 de agosto, de manos del Sr. Cardenal Arzobispo de Toledo, don Antonio Cañizares Llovera.

Desde el 21 de julio de 2007 es el Obispo Prelado de la Prelatura de Moyobamba, tras aceptar el Papa la renuncia por edad de su anterior titular, Mons. José Santos Iztueta Mendizábal (+ 27 de agosto de 2007).

EVANGELIO DEL DOMINGO 21º Ordinario, 24 de agosto de 2014


Mateo 16,13-20

Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?» Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías, otros, que Jeremías o uno de los profetas.» Díceles él: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?» Simón Pedro contestó: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo.» Replicando Jesús le dijo: «Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos.» Entonces mandó a sus discípulos que no dijesen a nadie que él era el Cristo.

COMENTARIO

por Mons. Rafael Escudero López-Brea
obispo prelado de Moyobamba

Jesús conversa con  sus discípulos sobre la opinión que la gente y ellos mismos tienen de Él y va a recibir la declaración de Pedro.

Del trato amistoso del Señor con sus discípulos surgieron preguntas: “¿Quién dice la gente que es el Hijo del Hombre?”. Puede haber un conocimiento externo de Jesús, que es insuficiente para creer en Él, amarle, seguirle…

Ellos contestaron: Unos dicen que Juan el Bautista, otros que Elías, y otros, Jeremías o uno de los  profetas”. Las opiniones de la “gente” tienen en común que sitúan a Jesús en la categoría de los profetas, son aproximaciones al misterio de Jesús, pero no llegan a la verdadera naturaleza de Jesús. Se aproximan a Él desde el pasado, no desde su ser mismo. Se trata de un conocimiento que no lleva a una relación personal con Él ni a un compromiso de vida definitivo. Leer más de esta entrada

EVANGELIO DEL DOMINGO 20º Ordinario, 17 de Agosto de 2014


Mateo 15,21-28

Saliendo de allí Jesús se retiró hacia la región de Tiro y de Sidón. En esto, una mujer cananea, que había salido de aquel territorio, gritaba diciendo: «¡Ten piedad de mí, Señor, hijo de David! Mi hija está malamente endemoniada.» Pero él no le respondió palabra. Sus discípulos, acercándose, le rogaban: «Concédeselo, que viene gritando detrás de nosotros.» Respondió él: «No he sido enviado más que a las ovejas perdidas de la casa de Israel.» Ella, no obstante, vino a postrarse ante él y le dijo: «¡Señor, socórreme!» El respondió: «No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos.» «Sí, Señor – repuso ella -, pero también los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos.» Entonces Jesús le respondió: «Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas.» Y desde aquel momento quedó curada su hija.

COMENTARIO

por Mons. Rafael Escudero López-Brea
obispo prelado de Moyobamba

El Señor siempre responde con generosidad a quienes acuden a Él con sencillez, con humildad, con fe, reconociendo su personal pobreza y la seguridad en la fuerza misericordiosa de Dios.

“En aquel tiempo, Jesús se marchó y se retiró al país de Tiro y Sidón”.

Jesús pasa una frontera. Su ministerio se extiende a una tierra pagana, porque vino a extender a todas las naciones la Alianza reservada hasta aquí a Israel.

“Entonces una mujer cananea procedente de aquellos lugares, se puso a gritarle: Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo”.

Una mujer venida de Canaán, la tierra de los ídolos, el corazón de la corrupción para un judío, acude a Jesús para que cure a su hija. Jesús escucha el grito desesperado de esa mujer. Leer más de esta entrada

EVANGELIO DEL DOMINGO 19º Ordinario, 10 de agosto de 2014


Mateo 14,22-33

Inmediatamente después Jesús obligó a sus discípulos a que se embarcaran; debían llegar antes que él a la otra orilla, mientras él despedía a la gente.Jesús, pues, despidió a la gente, y luego subió al cerro para orar a solas. Cayó la noche, y él seguía allí solo. La barca en tanto estaba ya muy lejos de tierra y las olas la golpeaban duramente, pues soplaba el viento en contra. A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el mar. Los discípulos, al verlo caminar sobre el mar, se asustaron. «Es un fantasma», dijeron, y llenos de temor se pusieron a gritar. En seguida Jesús les dijo: «Ánimo, no teman, que soy yo.» Pedro contestó: «Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti caminando sobre el agua.» «Ven», le dijo Jesús. Y Pedro, bajando de la barca, comenzó a caminar sobre el agua en dirección a él.  Pero, al ver la violencia del viento, tuvo miedo, y como empezaba a hundirse, gritó: «Señor, sálvame». En seguida, Jesús le tendió la mano y lo sostuvo, mientras le decía: «Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?». Subieron a la barca y cesó el viento, y los que estaban en la barca se postraron ante él, diciendo: «¡Verdaderamente tú eres el Hijo de Dios!».

COMENTARIO

por Mons. Rafael Escudero López-Brea
obispo prelado de Moyobamba

El milagro de la tempestad calmada abre los ojos de los discípulos ante la omnipotencia de Jesús.

“En aquel tiempo, inmediatamente después de la multiplicación de los panes, Jesús ordenó a sus discípulos que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente”. La gente, maravillada por el milagro, quiso arrastrar a Jesús a una aventura política: proclamarle rey. El Señor, que conoce bien a sus discípulos, tan partidarios de un mesianismo temporal, les ordena que se alejen de allí y partan a la otra orilla. Jesús en su pedagogía para formar a los discípulos se sirve del lado de Genesaret, el lago del riesgo y de la vida. Leer más de esta entrada

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