Prelatura de Moyobamba

Iglesia católica en la selva amazónica de la Región San Martín (Perú)

[Prensa Prelatura] Musical Provida “No nos Callarán” comienza importante gira


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#RedProvidaSanMartín Debido al exitoso estreno de “No nos Callarán: el musical – Tarapoto 2018” ahora nos encaminamos a la ciudad de Tarapoto, comenzando así una increíble gira. A veces nos encontramos sin salida, navegando sin rumbo, en medio del vaivén de la vida… Red Provida San Martín presenta, la historia provida que te cautivará, 6 jóvenes con ganas de luchar, un gran mensaje, un staff de bailarines profesionales, coreografías acrobáticas, música en vivo, luces, efectos, son parte de una puesta en escena de primera “No nos Callarán: el musical” una propuesta diferente que se convertirá en tu favorita! No faltes!!

“No nos Callarán: el musical” nace, cuenta la historia de 4 chicos universitarios, cada uno con diferentes conflictos emocionales, quienes dan sentido a su vida descubriendo la verdad a través de un encuentro con Dios, guiados por dos jóvenes mayores que están a punto de contraer matrimonio.

Este proyecto nació hace casi 1 año, fruto del camino en la vocación apostólica de este movimiento católico. “No nos callaran: el musical” tiene planeado una serie de presentaciones en distintas localidades del país, empezando por la selva peruana. El estreno en la ciudad de Tarapoto esta prevista para este 22 de diciembre en el auditorio del C.E.P San Antonio de Padua, en dos espectaculares funciones 5:00 pm y a las 8:00 pm.

Los actores convertirán el musical en una experiencia única, con luces, banda en vivo, y una puesta en escena con un elenco de baile con interpretaciones de música moderna en directo. No te lo pierdas!

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LA CORONA DE ADVIENTO


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La Corona de Adviento tiene su origen en una tradición pagana europea que consistía en prender velas durante el invierno para representar al fuego del dios sol, para que regresara con su luz y calor durante el invierno. Los primeros misioneros aprovecharon esta tradición para evangelizar a las personas. Partían de sus costumbres para enseñarles la fe católica. La corona está formada por una gran variedad de símbolos:

La forma circular

El círculo no tiene principio ni fin. Es señal del amor de Dios que es eterno, sin principio y sin fin, y también de nuestro amor a Dios y al prójimo que nunca debe de terminar.

Las ramas verdes

Verde es el color de esperanza y vida, y Dios quiere que esperemos su gracia, el perdón de los pecados y la gloria eterna al final de nuestras vidas. El anhelo más importante en nuestras vidas debe ser llegar a una unión más estrecha con Dios, nuestro Padre.

Las cuatro velas

Nos hace pensar en la obscuridad provocada por el pecado que ciega al hombre y lo aleja de Dios. Después de la primera caída del hombre, Dios fue dando poco a poco una esperanza de salvación que iluminó todo el universo como las velas la corona. Así como las tinieblas se disipan con cada vela que encendemos, los siglos se fueron iluminando con la cada vez más cercana llegada de Cristo a nuestro mundo.

Morado: Representa el espíritu de la vigilia.
Verde: Representa la esperanza.
Rosa: Representa la alegría por la cercanía del nacimiento de Jesús.
Blanco:  Es el color de la presencia luminosa de Dios.

Son cuatro velas las que se ponen en la corona y se prenden de una en una, durante los cuatro domingos de adviento al hacer la oración en familia.
Las manzanas rojas que adornan la corona representan los frutos del jardín del Edén con Adán y Eva que trajeron el pecado al mundo pero recibieron también la promesa del Salvador Universal.

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El listón rojo representa nuestro amor a Dios y el amor de Dios que nos envuelve.

Los domingos de Adviento la familia o la comunidad se reúne en torno a la corona de adviento. Luego, se lee la Biblia y alguna meditación. La corona se puede llevar al templo para ser bendecida por el sacerdote.

Sugerencias

a) Es preferible elaborar en familia la corona de Adviento aprovechando este momento para motivar a los niños platicándoles acerca de esta costumbre y su significado.

b) La corona deberá ser colocada en un sitio especial dentro del hogar, de preferencia en un lugar fijo donde la puedan ver los niños de manera que ellos recuerden constantemente la venida de Jesús y la importancia de prepararse para ese momento.

c) Es conveniente fijar con anticipación el horario en el que se prenderán las velas. Toda esta planeación hará que las cosas salgan mejor y que los niños vean y comprendan que es algo importante. Así como con anticipación preparamos la visita de un invitado importante, estamos haciendo esto con el invitado más importante que podemos tener en nuestra familia.

d) Es conveniente también distribuir las funciones entre los miembros de la familia de modo que todos participen y se sientan involucrados en la ceremonia.

Por ejemplo:
un encargado de tener arreglado y limpio el lugar donde irá la corona antes de comenzar con esta tradición navideña.
un encargado de apagar las luces al inicio y encenderlas al final.
un encargado de dirigir el canto o de poner la grabadora con algún villancico.
un encargado de dirigir las oraciones para ponerse en presencia de Dios.
un encargado de leer las lecturas.
un encargado de encender las velas.

SAN JUAN DE LA CRUZ


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Es este el más famoso místico español.

Nació de familia muy humilde en Fontiveros, España, en 1542. Su nombre era Juan Yepes.

A la muerte de su padre, la familia quedó en la miseria, y el niño era muy pequeño todavía. La mamá trabajaba en oficios domésticos en un convento. La familia se trasladó a Medina del Campo, y allí Juan empezó a aprender el oficio de tejedor, pero como no tenía aptitudes para los trabajos manuales, entró a trabajar como mandadero y enfermero del hospital, y así duró siete años.

Mientras hacía sus estudios en el colegio de los jesuitas, practicaba fuertes mortificaciones corporales.

A los 21 años fue recibido como religioso en la comunidad de Padres Carmelitas, y obtuvo el permiso de observar los reglamentos con toda la exactitud posible sin buscar excepciones en nada.

Al ser ordenado sacerdote en 1567, pidió a Dios como especial regalo que lo conservara siempre en gracia y sin pecado y que pudiera sufrir con todo valor y con mucha paciencia toda clase de dolores, penas y enfermedades.

Santa Teresa había fundado la comunidad de las Hermanas Carmelitas Descalzas y deseaba fundar también una comunidad de Padres Carmelitas que se dedicara a observar los reglamentos con la mayor exactitud posible. Mientras tanto nuestro santo le pedía a Dios que le iluminara un modo de vivir tan fervoroso que lo llevara pronto a la santidad. Y he aquí que al encontrarse los dos santos, descubrió Santa Teresa que este frailecito pequeñito, flaco y debilucho era el hombre indicado para empezar su nueva comunidad (ella lo llamaba con humor: “mi medio fraile”). En adelante la amistad entre santa Teresa y nuestro santo los hará crecer mucho en santidad y en ciencias religiosas a los dos.

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COMENTARIO DEL EVANGELIO DE HOY 14-12-2018 (San Mateo 11,16-19.) Viernes de la segunda semana de Adviento


Convertirse a las repetidas llamadas de Dios

Mi Señor Jesús, tú, cuyo amor por mí ha sido tan grande como para hacerte descender del cielo para salvarme. Amado Señor, muéstrame mi pecado, muéstrame mi indignidad, enséñame a arrepentirme sinceramente, perdóname según tu misericordia. Te pido, mi amado Salvador, que vuelvas a tomar posesión de mí mismo. Sólo tu gracia puede hacerlo; no puedo salvarme a mí mismo; soy incapaz de recobrar lo que he perdido. Sin ti, no puedo girarme de nuevo hacia ti, ni complacerte. Si cuento con mis propias fuerzas, iré de mal en peor, desfalleceré completamente, me endureceré en mi indigencia. Haré que el centro de mi vida sea yo en lugar de ser tú. En lugar de adorarte a ti adoraré a algún ídolo modelado por mí mismo, si tú no lo evitas con tu gracia, tú, mi único y verdadero Dios y Creador,¡Escúchame, oh mi querido Señor! He vivido ya bastante tiempo en ese estado fluctuante, indeciso y mediocre; quiero ser tu fiel servidor, no quiero pecar más. Sé misericordioso conmigo, haz que, por tu gracia, me sea posible llegar a ser ese que debería ser.

Beato John Henry Newman (1801-1890)

teólogo, fundador del Oratorio en Inglaterra

Meditaciones y Devociones, Parte 3, IV: Sin, § 2

FUENTE: http://evangeliodeldia.org

SANTA LUCÍA (Mártir) año 304


Lucía significa: “la que lleva luz”.

A esta santa la pintan con una bandeja con dos ojos, porque antiguas tradiciones narraban que a ella le habían sacado los ojos por proclamar su fe en Jesucristo.

Nació y murió en Siracusa (ciudad de Italia), en la cual se ha encontrado una lápida del año 380 que dice: “N. N. Murió el día de la fiesta de Santa Lucía, para la cual no hay elogios que sean suficientes”. En Roma ya en el siglo VI era muy honrada y el Papa San Gregorio le puso el nombre de esta santa a dos conventos femeninos que él fundó (en el año 590).

Dicen que cuando era muy niña hizo a Dios el voto o juramento de permanecer siempre pura y virgen, pero cuando llegó a la juventud quiso su madre (que era viuda), casarla con un joven pagano. Por aquellos días la mamá enfermó gravemente y Lucía le dijo: “Vamos en peregrinación a la tumba de Santa Águeda. Y si la santa le obtiene la curación, me concederá el permiso para no casarme”. La madre aceptó la propuesta. Fueron a la tumba de la santa y la curación se produjo instantáneamente. Desde ese día Lucía obtuvo el permiso de no casarse, y el dinero que tenía ahorrado para el matrimonio lo gastó en ayudar a los pobres.

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CATEQUESIS DEL PAPA FRANCISCO 12 DE DICIEMBRE 2018


La oración – nos enseña Jesús – se anida donde quiera que haya un hombre, cualquier hombre que tenga hambre, que llora, que lucha, que sufra y se pregunta “por qué”, explicó el Papa Francisco, en la catequesis de este 12 de diciembre, la segunda sobre el “Padre Nuestro”, en el Aula Pablo VI. El Pontífice tituló su catequesis de hoy “Una oración que pide con confianza”. Antes de concluir su catequesis, el Papa Francisco saludó cordialmente a los peregrinos de lengua española y recordó la Solemnidad de Sta. María de Guadalupe.

Evangelio del Domingo III de Adviento, 16 de Diciembre de 2018


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San Lucas 3, 10-18.

La gente le preguntaba: “¿Qué debemos hacer entonces?”.  El les respondía: “El que tenga dos túnicas, dé una al que no tiene; y el que tenga qué comer, haga otro tanto”. 

Algunos publicanos vinieron también a hacerse bautizar y le preguntaron: “Maestro, ¿qué debemos hacer?”.  El les respondió: “No exijan más de lo estipulado”. A su vez, unos soldados le preguntaron: “Y nosotros, ¿qué debemos hacer?”. Juan les respondió: “No extorsionen a nadie, no hagan falsas denuncias y conténtense con su sueldo”. 

Como el pueblo estaba a la expectativa y todos se preguntaban si Juan no sería el Mesías, él tomó la palabra y les dijo: “Yo los bautizo con agua, pero viene uno que es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de desatar la correa de sus sandalias; él los bautizará en el Espíritu Santo y en el fuego. Tiene en su mano la horquilla para limpiar su era y recoger el trigo en su granero. Pero consumirá la paja en el fuego inextinguible”. Y por medio de muchas otras exhortaciones, anunciaba al pueblo la Buena Noticia.

COMENTARIO

+ Rafael Escudero López-Brea

          Obispo de Moyobamba

La predicación del Bautista no carece de eficacia: el pueblo se bautiza y confiesa sus pecados; se acercan a él las diversas clases de la sociedad y le piden consejo para vivir. Y le preguntaba la gente: ¿Entonces qué hacemos? Si es inminente el juicio del Mesías, ¿cómo nos libraremos de él?

Y él les contestó: el que tenga  dos túnicas dé una al que no tiene, y el que tiene comida haga lo mismo. A la dureza quiere que suceda la misericordia, a la avaricia, la limosna; al egoísmo, la caridad. La limosna redime los pecados, y la misericordia con los pobres borra la propia iniquidad.

Hasta los publicanos, cobradores de tributos, gente dura de corazón, odiados por el pueblo, se estremecieron ante la predicación de Juan. Vinieron también a bautizarse unos publicanos y le preguntaron: Maestro, ¿qué hacemos nosotros?Reconociéndole como maestro, se muestran preparados para el bautismo y el cambio de vida. El Bautista no les exige más que el cumplimiento de su oficio dentro de la más estricta justicia; no les impone, como hacían los fariseos con todo el mundo, cargas insoportables: No exijan más de lo establecido. Leer más de esta entrada

LA VIRGEN DE GUADALUPE Y JUAN DIEGO (Película completa)

APOLOGETICA CATÓLICA “P. Luis Toro disipando dudas a ex católico”

¿A DÓNDE VAS?

NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE


Guadalupe

Un sábado 9 de diciembre, el indio Juan Diego, recién convertido a la fe católica, se dirigió al templo para oir Misa. Al pie de un cerro pequeño llamado Tepeyac vio una nube blanca y resplandeciente y oyó que lo llamaban por su nombre. Vio a una hermosa Señora quien le dijo ser “la siempre Virgen María Madre de Dios” y le pidió que fuera donde el Obispo para pedirle que en aquel lugar se le construyera un templo. Juan Diego se dirigió a la casa del obispo Fray Juan de Zumárraga y le contó todo lo que había sucedido. El obispo oyó con admiración el relato del indio y le hizo muchas preguntas, pero al final no le creyó.

De regresó a su pueblo Juan Diego se encontró de nuevo con la Virgen María y le explicó lo ocurrido. La Virgen le pidió que al día siguiente fuera nuevamente a hablar con el obispo y le repitiera el mensaje. Esta vez el obispo, luego de oir a Juan Diego le dijo que debía ir y decirle a la Señora que le diese alguna señal que probara que era la Madre de Dios y que era su voluntad que se le construyera un templo. De regreso, Juan Diego halló a María y le narró los hechos. La Virgen le mandó que volviese al día siguiente al mismo lugar pues allí le daría la señal. Al día siguiente Juan Diego no pudo volver al cerro pues su tío Juan Bernardino estaba muy enfermo. La madrugada del 12 de diciembre Juan Diego marchó a toda prisa para conseguir un sacerdote a su tío pues se estaba muriendo. Al llegar al lugar por donde debía encontrarse con la Señora prefirió tomar otro camino para evitarla. De pronto María salió a su encuentro y le preguntó a dónde iba. El indio avergonzado le explicó lo que ocurría. La Virgen dijo a Juan Diego que no se preocupara, que su tío no moriría y que ya estaba sano. Leer más de esta entrada

Felicidades

ORACIÓN AL NACIMIENTO DE JESÚS

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