Prelatura de Moyobamba

Iglesia católica en la selva amazónica de la Región San Martín (Perú)

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SANTA INÉS (Mártir)


San Ambrosio en una de sus homilías habló de Santa Inés como un personaje muy conocido de las gentes de aquel tiempo. Recuerda que su nombre viene de Agnus, y significa “pura”.

Y añade el santo: “Se refiere que ella tenía sólo trece años cuando fue martirizada. Y notemos el poder de la fe que consigue hacer mártires valientes en tan tierna edad. Casi no había sitio en tan pequeño cuerpo para tantas heridas. Se mostró valientísima ante las más ensangrentadas manos de los verdugos y no se desanimó cuando oyó arrastrar con estrépito las pesadas cadenas. Ofreció su cuello a la espada del soldado furioso. Llevada contra su voluntad ante el altar de los ídolos, levantó sus manos puras hacia Jesucristo orando, y desde el fondo de la hoguera hizo el signo de la cruz, señal de la victoria de Jesucristo. Presentó sus manos y su cuello ante las argollas de hierro, pero era tan pequeña que aquellos hierros no lograban atarla. Todos lloraban menos ella. Las gentes admiraban la generosidad con la cual brindaba al Señor una vida que apenas estaba empezando a vivir. Estaban todos asombrados de que a tan corta edad pudiera ser ya tan valerosa mártir en honor de la Divinidad. Cuántas amenazas empleó el tirano para persuadirla. Cuántos halagos para alejarla de su religión. Mas ella respondía: La esposa injuria a su esposo si acepta el amor de otros pretendientes. Unicamente será mi esposo el que primero me eligió, Jesucristo. ¿Por qué tardas tanto verdugo? Perezca este cuerpo que no quiero sea de ojos que no deseo complacer. Llegado el momento del martirio. Reza. Inclina la cabeza. Hubierais visto temblar el verdugo lleno de miedo, como si fuera él quien estuviera condenado a muerte. Su mano tiembla. Palidece ante el horror que va a ejecutar, en tanto que la jovencita mira sin temor la llegada de su propia muerte. H aquí dos triunfos a un mismo tiempo para una misma niña: la pureza y el martirio”. Leer más de esta entrada

SAN ANTONIO – ABAD


 

Patrono de los ganaderos, veterinarios y protector de los animales.

Nació en una población del alto Egipto, al sur de Menfis, el año 251. Antonio se retiró a la soledad siguiendo el ejemplo de un anciano ermitaño de los alrededores. El trabajo manual, la oración y la lectura constituyeron en adelante su principal ocupación. A los 54 años de edad, hacia el año 305, abandonó su celda en la montaña y fundó un monasterio en Fayo.El monasterio consistía originalmente en una serie de celdas aisladas, pero no podemos afirmar con certeza que todas las colonias de ascetas fundadas por san Antonio estaban concebidas de igual manera. Más tarde, fundó otro monasterio llamado Pispir, cerca del Nilo.

San Antonio exhortaba a sus hermanos a preocuparse lo menos posible por su cuerpo, pero se guardaba bien de confundir la perfección, que consiste en el amor de Dios, con la mortificación. Aconsejaba a sus monjes que pensaran cada mañana que tal vez no vivirían hasta el fin del día, y que ejecutaran cada acción, como si fuera la última de su vida. “El demonio-decía- teme al ayuno, la oración, la humildad y las buenas obras, y queda reducido a la impotencia ante la señal de la cruz”.

Hacia el año 355, hizo un viaje a Alejandría a petición de los obispos para refutar a los arrianos. Ahí predicó la consustancialidad del Hijo con el Padre, acusando a los arrianos a confundirse con los paganos “que adoran y sirven a la creatura más bien que al Creador”, ya que hacían del Hijo de Dios una creatura.

Murió en el año 356, a la edad de 105 años. Parece que en 561, sus restos fueron descubiertos y trasladados a Alejandría, después a Constantinopla, y finalmente a Vienne de Francia. Las imagenes representan generalmente a San Antonio con una cruz en forma de T, una campanita, un cerdo, y a veces un libro. La liturgia bizantina invoca el nombre de San Antonio en la preparación eucarística, y el rito copto.

FUENTE: aciprensa.com

FE Y EMOCIÓN 3 – ¿HISTERIA O ESPÍRITU? (Padre Montijo)

HISTORIA Y TRADICIÓN DE LOS 3 REYES MAGOS DEL ORIENTE

LOS SANTOS INOCENTES (Mártires)


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Hoy celebramos la fiesta de los Niños Inocentes que mandó matar el cruel Herodes.

Nos cuenta el evangelio de San Mateo que unos Magos llegaron a Jerusalén preguntando dónde había nacido el futuro rey de Israel, pues habían visto aparecer su estrella en el oriente, y recordaban la profecía del Antiguo Testamento que decía: “Cuando aparezca una nueva estrella en Israel, es que ha nacido un nuevo rey que reinará sobre todas las naciones” (Números 24, 17) y por eso se habían venido de sus lejanas tierras a adorar al recién nacido.

Dice San Mateo que Herodes se asustó mucho con esta noticia y la ciudad de Jerusalén se conmovió ante el anuncio tan importante de que ahora sí había nacido el rey que iba a gobernar el mundo entero. Herodes era tan terriblemente celoso contra cualquiera que quisiera reemplazarlo en el puesto de gobernante del país que había asesinado a dos de sus esposas y asesinó también a varios de sus hijos, porque tenía temor de que pudieran tratar de reemplazarlo por otro. Llevaba muchos años gobernando de la manera más cruel y feroz, y estaba resuelto a mandar matar a todo el que pretendiera ser rey de Israel. Por eso la noticia de que acababa de nacer un niñito que iba a ser rey poderosísimo, lo llenó de temor y dispuso tomar medidas para precaverse.

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¿Qué hacen las Oblatas en Navidad?


La Navidad de una Oblata

(AlfayOmega).- No podemos hablar de la Navidad sin hacer referencia –aunque sólo sea con una mirada de conjunto– al Adviento, tiempo de preparación que la Iglesia, Madre y Maestra, pone ante nuestros ojos, en su sagrada liturgia.

No son una Congregación muy conocida, pero tienen una vocación preciosa. Su vida está

No son una Congregación muy conocida, pero tienen una vocación preciosa. Su vida está “escondida con Cristo en Dios”, en entrega y oración por la santificación de los sacerdotes y seminaristas.

El Adviento de la Oblata es un adentrarse, en soledad y silencio, en el corazón de Madre –como nosotras llamamos a la Virgen–, para vivir con ella esa espera, anhelante y serena a la vez, del Misterio que va a brotar, como flor delicada del Adviento, en la liturgia de Navidad. Es la espera gozosa del Mesías, el Redentor, el Salvador, el Dios hecho Niño pequeño para elevarnos hasta el corazón del Padre, ese Padre amoroso que tiende sus manos abiertas hacia el hombre que –¡oh, insensatez de la condición humana!– cada día se aleja más de Él. Y el alma, que a través de las cuatro semanas del Adviento se ha enardecido, canta los días precedentes a la Navidad ese Ven de las antífonas O, hundiéndose en el profundo espíritu que encierran.

Así, llega a la Navidad en una apertura total al Don, Dios-con-nosotros, que nos trae la Virgen Madre, para ponerlo en nuestros brazos, como hizo con los pastores y los Magos, para que Él sea totalmente nuestro. Y la Oblata, al recibir el Niño, penetra en su corazón y descubre en Él un latido profundo, el primero, el más anhelante: su latido por ellos, los sacerdotes, porque ellos van a ser los que atraigan a las almas, de las que Él está sediento, a su Corazón de Sacerdote-Redentor; y, hundiéndose en ese latido, entrega todo su ser en la misma oblación que Cristo hizo al entrar en el mundo: Sacrificios y holocaustos no los quisiste, pero me has formado un cuerpo… Aquí estoy para hacer Tu voluntad. Y esa voluntad es una voluntad salvífica, de apertura a la Gracia de que ellos, los sacerdotes, son portadores para llevarla a todos los hombres. Ellos son los que encienden, en medio de las tinieblas que hoy envuelven al mundo, la Luz resplandeciente de ese mundo nuevo que está presente en cada Eucaristía. Ellos alimentan el hambre de paz y justicia de los que está ansioso el hombre de hoy. Ellos son, al participar del sacerdocio de Cristo, verdaderos puentes, mediadores entre el cielo y la tierra. Por eso, en la Navidad, cuando la Oblata contempla al Niño, siente en su alma ese gemido hondo y acuciante, gemido del Espíritu, que es pura entrega en donación del ser, por la salvación de todos los hombres, pasados, presentes y futuros, por la Humanidad entera.

Éste es el vivir interno de la Oblata; pero ¿y lo exterior? Es un desborde de caridad fraterna. Son unos días de vida familiar entre las Hermanas, viviendo todas en común la alegría gozosa de la Navidad: Belén, villancicos, recreos…, todo en una armonía clara y sencilla, como es nuestro espíritu, que aúna soledad y silencio con alegría, vida común y caridad.

Así vive una Oblata su Navidad; una Navidad desbordante de entusiasmo en su manifestación externa, sí, pero vivida en lo íntimo del corazón de Cristo Sacerdote, participando de su Misterio, en una constante alabanza a la gloria de la Santísima Trinidad, de la que ha brotado para nosotros la realidad gozosa de la hermosa Navidad.

HH . Oblatas de Cristo Sacerdote

SAN ESTEBAN (Protomártir) siglo I


 

Esteban significa: “coronado” (Esteb: corona).

Este santo se llama “protomártir”, porque tuvo el honor de ser el primer mártir que derramó su sangre por proclamar su fe en Jesucristo.

Esteban era uno de los hombres de confianza de los apóstoles. La S. Biblia, en los Hechos de los Apóstoles narra que cuando en Jerusalén hubo una protesta de las viudas y pobres que no eran israelitas porque en la distribución de las ayudas se les daba más preferencia a los que eran de Israel que a los pobres que eran del extranjero, los 12 apóstoles dijeron: “A nosotros no nos queda bien dejar nuestra labor de predicar por dedicarnos a repartir ayudas materiales”. Y pidieron a los creyentes que eligieran por voto popular a siete hombres de muy buena conducta y llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, para que se encargaran de la repartición de las ayudas a los pobres. Y entre los siete elegidos, resultó aclamado Esteban (junto con Nicanor, Felipe y otros). Fueron presentados a los apóstoles los cuales oraron por ellos y les impusieron las manos, quedando así ordenados de diáconos (palabra que significa “ayudante”, “servidor”. Diácono es el grado inmediatamente inferior al sacerdote).

Los judíos provenientes de otros países, al llegar a Jerusalén empezaron a discutir con Esteban que les hablaba muy bien de Jesucristo, y no podían resistir a su sabiduría y al Espíritu Santo que hablaba por medio de él. Siempre les ganaba las discusiones. Lo llevaron ante el Tribunal Supremo de la nación llamado Sanedrín, para acusarlo con falsos testigos, diciendo que él afirmaba que Jesús iba a destruir el templo y a acabar con las leyes de Moisés. Y los del tribunal al observarlo vieron que su rostro brillaba como el de un ángel.

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Así es la Navidad en Belén


(Rome Reports, 22 de diciembre) El franciscano Pierbattista Pizzaballa es el Custodio de Tierra Santa.O sea, el encargado de cuidar los lugares en los que vivió Jesús. Custodia por ejemplo el Santo Sepulcro, el Calvario y, por supuesto, la Gruta de Belén.

P. Pierbattista Pizzaballa Custodio de Tierra Santa: “Aquí el principal Custodio es el Señor. Yo soy sólo un isntrumento. Y como custodio, no sólo debo conservar la memoria del pasado sino ser un testimonio. Custodiar es testimoniar en los Lugares Santos lo que ha significado la vida de Jesús para el mundo y para Tierra Santa”. Leer más de esta entrada

COMO EN BELÉN

La Cocacola quiere robar la Navidad en Perú

Calendario Litúrgico 2019

LA CORONA DE ADVIENTO


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La Corona de Adviento tiene su origen en una tradición pagana europea que consistía en prender velas durante el invierno para representar al fuego del dios sol, para que regresara con su luz y calor durante el invierno. Los primeros misioneros aprovecharon esta tradición para evangelizar a las personas. Partían de sus costumbres para enseñarles la fe católica. La corona está formada por una gran variedad de símbolos:

La forma circular

El círculo no tiene principio ni fin. Es señal del amor de Dios que es eterno, sin principio y sin fin, y también de nuestro amor a Dios y al prójimo que nunca debe de terminar.

Las ramas verdes

Verde es el color de esperanza y vida, y Dios quiere que esperemos su gracia, el perdón de los pecados y la gloria eterna al final de nuestras vidas. El anhelo más importante en nuestras vidas debe ser llegar a una unión más estrecha con Dios, nuestro Padre.

Las cuatro velas

Nos hace pensar en la obscuridad provocada por el pecado que ciega al hombre y lo aleja de Dios. Después de la primera caída del hombre, Dios fue dando poco a poco una esperanza de salvación que iluminó todo el universo como las velas la corona. Así como las tinieblas se disipan con cada vela que encendemos, los siglos se fueron iluminando con la cada vez más cercana llegada de Cristo a nuestro mundo.

Morado: Representa el espíritu de la vigilia.
Verde: Representa la esperanza.
Rosa: Representa la alegría por la cercanía del nacimiento de Jesús.
Blanco:  Es el color de la presencia luminosa de Dios.

Son cuatro velas las que se ponen en la corona y se prenden de una en una, durante los cuatro domingos de adviento al hacer la oración en familia.
Las manzanas rojas que adornan la corona representan los frutos del jardín del Edén con Adán y Eva que trajeron el pecado al mundo pero recibieron también la promesa del Salvador Universal.

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El listón rojo representa nuestro amor a Dios y el amor de Dios que nos envuelve.

Los domingos de Adviento la familia o la comunidad se reúne en torno a la corona de adviento. Luego, se lee la Biblia y alguna meditación. La corona se puede llevar al templo para ser bendecida por el sacerdote.

Sugerencias

a) Es preferible elaborar en familia la corona de Adviento aprovechando este momento para motivar a los niños platicándoles acerca de esta costumbre y su significado.

b) La corona deberá ser colocada en un sitio especial dentro del hogar, de preferencia en un lugar fijo donde la puedan ver los niños de manera que ellos recuerden constantemente la venida de Jesús y la importancia de prepararse para ese momento.

c) Es conveniente fijar con anticipación el horario en el que se prenderán las velas. Toda esta planeación hará que las cosas salgan mejor y que los niños vean y comprendan que es algo importante. Así como con anticipación preparamos la visita de un invitado importante, estamos haciendo esto con el invitado más importante que podemos tener en nuestra familia.

d) Es conveniente también distribuir las funciones entre los miembros de la familia de modo que todos participen y se sientan involucrados en la ceremonia.

Por ejemplo:
un encargado de tener arreglado y limpio el lugar donde irá la corona antes de comenzar con esta tradición navideña.
un encargado de apagar las luces al inicio y encenderlas al final.
un encargado de dirigir el canto o de poner la grabadora con algún villancico.
un encargado de dirigir las oraciones para ponerse en presencia de Dios.
un encargado de leer las lecturas.
un encargado de encender las velas.

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