Prelatura de Moyobamba

Iglesia católica en la selva amazónica de la Región San Martín (Perú)

Archivos en la Categoría: Formación

COMENTARIO DEL EVANGELIO DE HOY 15-01-2019 (San Marcos 1,21b-28.)


“He aquí una enseñanza nueva, proclamada con autoridad”

Jesús entró en la sinagoga de Cafarnaún y se puso a enseñar. La gente estaba admirada de su enseñanza porque Jesús hablaba “no como los escribas, sino como un hombre que tiene autoridad”. Por ejemplo, él no decía: “¡Palabra del Señor!” o bien: “Así se expresa el que me ha enviado”. No; Jesús hablaba en nombre propio: era él quien, antiguamente, hablaba por la voz de los profetas. Ya es una gran cosa poder decir, apoyándose sobre un texto, “Está escrito…” Pero es todavía mejor poder proclamar, en nombre del mismo Señor, “¡Palabra del Señor!”. Pero es muy diferente poder afirmar , como lo hacía Jesús en persona, “¡En verdad, os lo declaro!…” ¿Cómo te atreves tú a decir: “¡En verdad, yo os lo declaro!”  si tú de ninguna manera eres aquel que en otro tiempo ha dado la Ley y hablado por los profetas?… “La gente estaba asombrada por su enseñanza.” ¿Qué tenía, pues, de tan original eso que enseñaba? ¿Qué decía que fuera tan novedoso? No hacía otra cosa que volver a repetir lo que ya había declarado por la voz de los profetas. Pero la gente estaba admirada porque no enseñaba siguiendo el método de los escribas. Enseñaba de forma que mostraba que era él mismo quien poseía autoridad; no como rabino, sino como Señor. No hablaba refiriéndose a uno mayor que él. No, la palabra que decía era suya; y si, a fin de cuentas, tenía este lenguaje de autoridad, es porque afirmaba como presente a Aquel del cual había hablado a través de los profetas: “¡Yo, el que os hablaba, aquí me tenéis!” (Is 52,6)

San Jerónimo (347-420)

Sacerdote, traductor de la Biblia, doctor de la Iglesia

Comentario sobre el Evangelio de Marcos, PL 2, 137-138

FUENTE: http://evangeliodeldia.org

Evangelio del II Domingo del Tiempo Ordinario, 20 de Enero de 2019


San Juan 2,1-11 

Tres días después se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí.

Jesús también fue invitado con sus discípulos.

Y como faltaba vino, la madre de Jesús le dijo: “No tienen vino”.

Jesús le respondió: “Mujer, ¿qué tenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado todavía”.

Pero su madre dijo a los sirvientes: “Hagan todo lo que él les diga”.

Había allí seis tinajas de piedra destinadas a los ritos de purificación de los judíos, que contenían unos cien litros cada una.

Jesús dijo a los sirvientes: “Llenen de agua estas tinajas”. Y las llenaron hasta el borde.

“Saquen ahora, agregó Jesús, y lleven al encargado del banquete”. Así lo hicieron.

El encargado probó el agua cambiada en vino y como ignoraba su origen, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo

y le dijo: “Siempre se sirve primero el buen vino y cuando todos han bebido bien, se trae el de inferior calidad. Tú, en cambio, has guardado el buen vino hasta este momento”.

Este fue el primero de los signos de Jesús, y lo hizo en Caná de Galilea. Así manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en él.

COMENTARIO

por Monseñor Rafael Escudero
+ Obispo Prelado

“Había una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda”.

La vida pública de Jesús comienza asistiendo a una fiesta de bodas. Porque el anuncio de la Buena Noticia sólo puede empezar con un estallido de alegría. Cristo no se presenta ante los hombres como un enemigo de la alegría y la sana fiesta humana. El es capaz de alejar del corazón humano el aburrimiento. Jesús llega a un mundo demasiado triste y aburrido y entra en él por la puerta de la alegría. El es la fuente de nuestra paz y alegría. En Caná Jesús pone de relieve la importancia de virtudes como la sencillez, la sinceridad ante la vida, el amor y la amistad con la gente pequeña, las cotidianas alegrías de la vida… En su predicación aparecerá varias veces la referencia a las bodas y a los banquetes como signo de la presencia del Reino de Dios.

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Rezo del Angelus: 13 de enero de 2019


Concluida en la Capilla Sixtina la celebración de la Santa Misa en la Fiesta del Bautismo del Señor con el rito del bautismo de 27 niños, el Santo Padre Francisco salió a la ventana del Palacio Apostólico Vaticano para recitar el Ángelus con los fieles y peregrinos en la Plaza de San Pedro. El Papa Francisco animó a los presentes a averiguar la fecha del propio bautismo para no olvidarla nunca, porque en ella está la raíz para la vida eterna, después de subrayar cómo Jesús al bautizarse en el Jordán, se sumergió en la multitud pero también en la oración y la comunión con su Padre.

CANCIONERO CATOLICO

Capilla de adoración eucarística en directo (online/en vivo)

CATEQUESIS DEL PAPA FRANCISCO 09 DE ENERO 2019


Durante la Audiencia General celebrada este 9 de septiembre en el Aula Pablo VI, el Papa Francisco destacó la “densa atmósfera de oración” que rodeaba a la figura de Cristo, e invitó a los cristianos a insistir en la oración “porque ninguna oración queda sin ser escuchada”. En su catequesis, el Santo Padre continuó con la serie sobre el Padre Nuestro, para lo cual empleó el Evangelio de San Lucas. El Pontífice destacó que “Jesús es, sobre todo, un orante”. Episodios evangélicos como el de la Transfiguración o el Bautismo en el río Jordán son ejemplos de cómo “cada paso de la vida de Jesús parece impulsado por el soplo del Espíritu que lo guía en todas sus acciones”.

3 pequeñas resoluciones que todo cristiano puede hacer en Año Nuevo


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Ya  se acabó el 2018 y este cambio de año es una buena oportunidad para hacerse nuevos propósitos o resoluciones. Mons. José Gómez, Arzobispo de Los Ángeles (Estados Unidos), es uno de los que sugieren realizar esta práctica.

“Hacer resoluciones de Año Nuevo es un hábito profundamente cristiano. Refleja un hermoso deseo de crecer en amistad con Jesucristo y refleja nuestra conciencia de que no somos todavía el pueblo que Dios quiere que seamos”, indicó en una de sus columnas publicadas en ACI Prensa.

Por ello, presentamos las tres resoluciones sugeridas por Mons. Gómez para el año nuevo:

1.- Colocar a Jesús en el centro de nuestras vidas

El Prelado indicó que la mejor forma de acercarse a Jesús es leyendo el Evangelio diariamente. Cada día durante unos minutos lea un pasaje, puede ser de la lectura diaria de la Misa.

Después “pídanle a Jesús que abra su Palabra para ustedes. No se pregunten lo que el pasaje del Evangelio dice “en general”, o lo que podría significar para otras personas. Pregúntenle personalmente a Jesús: “Señor, ¿qué me estás diciendo a mí? ¿Qué quieres que yo haga? “¿Qué debo cambiar en mi vida si quiero seguirte más de cerca?”.

Mons. Gómez sugiere aplicar lo que el pasaje dijo a cada uno durante el día. “De este modo, empezamos a ver nuestras vidas como él las ve desde su perspectiva”.

2.- Mejorar la vida de los demás

La segunda resolución es tener la disposición y la intención diario para servir, “de mejorar la vida de alguien”. El Arzobispo de Los Ángeles indicó que el amor “empieza con aquellos que nos exigen más cosas, con los que representan un reto para nuestro egoísmo”. Con aquellos que están más cerca.

Por ello, sugiere tener más paciencia, ser más comprensivos, no juzgar inmediatamente sino dar el beneficio de la duda; aceptar a las personas tal cómo son. También dejar de criticar y hacer que las conversaciones sean positivas.

“Hemos de tratarnos unos a otros con ternura y amor. Algunas veces podemos cambiar todo el curso del día de las personas tan solo sonriéndoles, tan solo con escuchar lo que ellas tienen qué decir”, manifestó.

3.- Perdonar a los demás como Dios nos perdona a nosotros

Este propósito consiste en pensar en silencio en alguna persona con la que uno esté enfadado o que no nos agrade.

“En silencio, pensemos… en alguna persona con la que estemos molestos, con los que estemos enojados, en alguien que no nos guste. Pensemos en esa persona y… oremos por esta persona y volvámonos misericordiosos con esta persona”.

“No perdonamos lo suficiente. Esto daña a nuestras familias. Esto perjudica nuestras relaciones. La gente nos va a hacer daño y nos va a ofender todos los días. Pero permanecer enojados o resentidos no cura nada. Sólo hace que las cosas nos lastimen por más tiempo”, indicó el Arzobispo de Los Ángeles.

Lea la columna completa de los propósitos de año nuevo AQUÍ.

VIDEOCATEQUESIS: Evangelio del domingo 6 de Enero, La Epifanía del Señor

Evangelio para niños de la Epifanía del Señor. 6 de Enero de 2019

SANTA MARÍA MADRE DE DIOS


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La Iglesia Católica quiere comenzar el año pidiendo la protección de la Santísima Virgen María. La fiesta mariana más antigua que se conoce en Occidente es la de “María Madre de Dios”. Ya en las Catacumbas o antiquísimos subterráneos que están cavados debajo de la ciudad de Roma y donde se reunían los primeros cristianos para celebrar la Misa, en tiempos de las persecuciones, hay pinturas con este nombre: “María, Madre de Dios”.

Si nosotros hubiéramos podido formar a nuestra madre, ¿qué cualidades no le habríamos dado? Pues Cristo, que es Dios, sí formó a su propia madre. Y ya podemos imaginar que la dotó de las mejores cualidades que una criatura humana puede tener. Leer más de esta entrada

LOS SANTOS INOCENTES (Mártires)


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Hoy celebramos la fiesta de los Niños Inocentes que mandó matar el cruel Herodes.

Nos cuenta el evangelio de San Mateo que unos Magos llegaron a Jerusalén preguntando dónde había nacido el futuro rey de Israel, pues habían visto aparecer su estrella en el oriente, y recordaban la profecía del Antiguo Testamento que decía: “Cuando aparezca una nueva estrella en Israel, es que ha nacido un nuevo rey que reinará sobre todas las naciones” (Números 24, 17) y por eso se habían venido de sus lejanas tierras a adorar al recién nacido.

Dice San Mateo que Herodes se asustó mucho con esta noticia y la ciudad de Jerusalén se conmovió ante el anuncio tan importante de que ahora sí había nacido el rey que iba a gobernar el mundo entero. Herodes era tan terriblemente celoso contra cualquiera que quisiera reemplazarlo en el puesto de gobernante del país que había asesinado a dos de sus esposas y asesinó también a varios de sus hijos, porque tenía temor de que pudieran tratar de reemplazarlo por otro. Llevaba muchos años gobernando de la manera más cruel y feroz, y estaba resuelto a mandar matar a todo el que pretendiera ser rey de Israel. Por eso la noticia de que acababa de nacer un niñito que iba a ser rey poderosísimo, lo llenó de temor y dispuso tomar medidas para precaverse.

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Evangelio del Domingo de la Sagrada Familia, 30 de Diciembre de 2018


30diciembre2012

San Lucas 2, 41-52.

Sus padres iban todos los años a Jerusalén en la fiesta de la Pascua. Cuando el niño cumplió doce años, subieron como de costumbre, y acabada la fiesta, María y José regresaron, pero Jesús permaneció en Jerusalén sin que ellos se dieran cuenta. 

Creyendo que estaba en la caravana, caminaron todo un día y después comenzaron a buscarlo entre los parientes y conocidos. Como no lo encontraron, volvieron a Jerusalén en busca de él. 

Al tercer día, lo hallaron en el Templo en medio de los doctores de la Ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Y todos los que lo oían estaban asombrados de su inteligencia y sus respuestas. 

Al verlo, sus padres quedaron maravillados y su madre le dijo: “Hijo mío, ¿por qué nos has hecho esto? Piensa que tu padre y yo te buscábamos angustiados”. 

Jesús les respondió: “¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debo ocuparme de los asuntos de mi Padre?”.

Ellos no entendieron lo que les decía. El regresó con sus padres a Nazaret y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba estas cosas en su corazón. 

Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia delante de Dios y de los hombres. 

COMENTARIO

Por Jesús Álvarez SSP

Los padres de Jesús iban todos los años a Jerusalén para la fiesta de la Pascua. Cuando Jesús cumplió los doce años, subió también con ellos a la fiesta, pues así había de ser.  Al terminar los días de la fiesta regresaron, pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que sus padres lo supieran. Seguros de que estaba con la caravana de vuelta, caminaron todo un día. Después se pusieron a buscarlo entre sus parientes y conocidos. Como no lo encontraran, volvieron a Jerusalén en su búsqueda. Al tercer día lo hallaron en el Templo, sentado en medio de los maestros de la Ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que le oían quedaban asombrados de su inteligencia y de sus respuestas. Sus padres se emocionaron mucho al verlo; su madre le decía:“Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Tu padre y yo hemos estado muy angustiados mientras te buscábamos.”El les contestó:“¿Y por qué me buscaban? ¿No saben que yo debo estar donde mi Padre?”Pero ellos no comprendieron esta respuesta. Jesús entonces regresó con ellos, llegando a Nazaret. Mientras tanto, Jesús crecía en sabiduría, en edad y en gracia, ante Dios y ante los hombres”.(Lc 2, 41-52) Leer más de esta entrada

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