Prelatura de Moyobamba

Iglesia católica en la selva amazónica de la Región San Martín (Perú)

Archivos en la Categoría: Noticias

Felicidades

San Estanislao Obispo y mártir (año 1079)


estanislaocracovia_11abril

Es un santo muy estimado y honrado en Polonia, su patria.

Nació cerca de Cracovia, en el año 1030. Sus padres llevaban treinta años de casados sin lograr tener hijos y consideraron el nacimiento de Estanislao como un verdadero regalo de Dios. Lo educaron lo más piadosamente que pudieron.

Estudió en Polonia y en París y ordenado sacerdote por el obispo de Cracovia (que es la segunda ciudad de Polonia) fue nombrado Párroco de la catedral. Se distinguió por su gran elocuencia, por los impresionantes ejemplos de vida santa que brindaba a todos con su buen comportamiento y por la reforma de costumbres que lograba conseguir con sus predicaciones y con su dirección espiritual.

El señor obispo deseaba que Estanislao fuera su sucesor, pero él no aceptaba ser obispo porque se creía indigno de tan alta dignidad. Sin embargo al morir el prelado, el pueblo lo aclamó como el más digno para ejercer el obispado, el cual ejerció por siete años, desde el año 1072, hasta el años de su muerte, en 1079. Leer más de esta entrada

NUESTRA SEÑORA

Felicidades

Diez puntos para prevenir abusos sexuales a menores


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Teresa Kettelcamp, directora ejecutiva del Secretariado de Juventud de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, ha publicado el programa en Internet.

Punto 1: La primera persona que preocupa es la víctima.Punto 2: Nadie tiene derecho a estar con niños sin la adecuada selección o sin seguir las reglas.

Punto 3: Los límites deben estar claramente definidos. No se puede presumir que se conocen.Punto 4: Los abusos sexuales se pueden prevenir mediante agentes de seguridad, estudiando el historial de cada persona, programas de entrenamiento y códigos de conducta.

Punto 5: Los efectos secundarios de un abuso pueden durar toda la vida.

Punto 6: El primer alivio del dolor y de la rabia tras un abuso se logra al sentirse escuchado.
Punto 7: No siempre se puede predecir quién puede abusar.
Punto 8: Hay señales que indican que una persona puede abusar. Algunos atraen a sus posibles víctimas con regalos lujosos o les invitan a participar en actividades que sus padres desaprobarían.
Punto 9: Las personas pueden aprender a identificar una insinuación alarmante. Los potenciales agresores suelen proyectar una imagen de amabilidad, pero su intención es abusar del menor.
Punto 10: La verificación de antecedentes debe disuadir a los posibles abusadores y poner bases para prohibir a un adulto trabajar con niños.
Reexaminar y difundir las medidas para proteger a los niños es una de las prioridades de la Iglesia americana desde 2002, cuando los obispos de Estados Unidos adoptaron la ‘Carta para la Protección de Niños y Jóvenes’, como respuesta a los abusos.
El Vaticano ha publicado estos diez puntos en su propio periódico, L’Osservatore Romano.

LA VENERACIÓN DE LA SANTA CRUZ


P2080113“Por la Cruz vino la alegría al mundo”

La institución de la veneración de la Santa Cruz en el tercer domingo de la gran cuaresma tiene sus razones históricas, además del aspecto espiritual inherente al esfuerzo del ayuno. La Iglesia desarrolló el aspecto litúrgico usando un simbolismo dirigido a la atención de los fieles para sostenerlos en su camino hasta el día de la resurrección.

La letanía con la cruz que tiene lugar en la Iglesia en este día data probablemente del siglo VIIIº, cuando, en la ocasión de la construcción de una Iglesia en Apamea, cerca de la actual ciudad Hama de Siria, se hizo una procesión con una parte de la Santa Cruz del Señor desde Jerusalén hasta dicho lugar.

La Iglesia constató que, llegando a la tercera semana de la gran cuaresma, unos fieles se sentían aburridos de ayunar y cansados de la lucha y del esfuerzo asumido, tanto a nivel somático como espiritual. Para que no dejaran este aprendizaje y no cayeran en la tentación de abandonar la lucha, la Iglesia elevó la Santa Cruz ante sus ojos en la letanía que tiene lugar durante el oficio de este domingo. La cruz está dispuesta sobre un plato, rodeada por flores, además de tres velas encendidas. Cuando la letanía llegue al centro de la Iglesia, cantamos: “Ante Tu Cruz, nos prosternamos, Soberano nuestro; y Tu Santa Resurrección, glorificamos“, afirmando que la pasión del Señor es una con la resurrección. Al terminar la letanía, los fieles se acercan a la cruz para adorarla y besarla. El sacerdote les ofrece una flor para que se acuerden que “por la Cruz vino la alegría al mundo” (Horológion de Pascua), y así logran adquirir la fortaleza para continuar el camino. Leer más de esta entrada

Video Catequesis. Domingo III de Pascua

Evangelio del domingo 3º de Pascua, 5 de mayo de 2019


Jn 21, 1-19

Jesús se apareció otra vez a los discípulos a orillas del mar de Tiberíades. Sucedió así:

estaban juntos Simón Pedro, Tomás, llamado el Mellizo, Natanael, el de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos discípulos.

Simón Pedro les dijo: “Voy a pescar”. Ellos le respondieron: “Vamos también nosotros”. Salieron y subieron a la barca. Pero esa noche no pescaron nada.

Al amanecer, Jesús estaba en la orilla, aunque los discípulos no sabían que era él.

Jesús les dijo: “Muchachos, ¿tienen algo para comer?”. Ellos respondieron: “No”.

El les dijo: “Tiren la red a la derecha de la barca y encontrarán”. Ellos la tiraron y se llenó tanto de peces que no podían arrastrarla.

El discípulo al que Jesús amaba dijo a Pedro: “¡Es el Señor!”. Cuando Simón Pedro oyó que era el Señor, se ciñó la túnica, que era lo único que llevaba puesto, y se tiró al agua.

Los otros discípulos fueron en la barca, arrastrando la red con los peces, porque estaban sólo a unos cien metros de la orilla.

Al bajar a tierra vieron que había fuego preparado, un pescado sobre las brasas y pan.

Jesús les dijo: “Traigan algunos de los pescados que acaban de sacar”.

Simón Pedro subió a la barca y sacó la red a tierra, llena de peces grandes: eran ciento cincuenta y tres y, a pesar de ser tantos, la red no se rompió.

Jesús les dijo: “Vengan a comer”. Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: “¿Quién eres”, porque sabían que era el Señor.

Jesús se acercó, tomó el pan y se lo dio, e hizo lo mismo con el pescado.

Esta fue la tercera vez que Jesús resucitado se apareció a sus discípulos.

Después de comer, Jesús dijo a Simón Pedro: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?”. El le respondió: “Sí, Señor, tú sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis corderos”.

Le volvió a decir por segunda vez: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas?”. El le respondió: “Sí, Señor, sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis ovejas”.

Le preguntó por tercera vez: “Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?”. Pedro se entristeció de que por tercera vez le preguntara si lo quería, y le dijo: “Señor, tú lo sabes todo; sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis ovejas.

Te aseguro que cuando eras joven, tú mismo te vestías e ibas a donde querías. Pero cuando seas viejo, extenderás tus brazos, y otro te atará y te llevará a donde no quieras”.

De esta manera, indicaba con qué muerte Pedro debía glorificar a Dios. Y después de hablar así, le dijo: “Sígueme”.

COMENTARIO

por Mons. Rafael Escudero López-Brea
obispo prelado de Moyobamba

“Estaban juntos Simón Pedro, Tomás, apodado el Mellizo, Natanael, el de Caná de Galilea, los zebederos y otros dos discípulos”. Esta aparición del Resucitado está ubicada en el lago de Tiberíades, lugar del primer encuentro con Jesús, lugar donde se dio la vocación de los primeros apóstoles de Cristo. Entre ellos se ha formado una unión de ánimos, cuando Pedro dice: “Me voy a pescar. Ellos contestan: También nosotros vamos contigo”. Cuando un grupo de personas sigue a Cristo se establece entre ellos una unión especial, fruto de la libertad vivida en el amor. Lo grande del ser humano no es que sea libre, sino en cómo vive esa libertad. Se nos ha dado la libertad para vivirla al servicio del amor, que es lo más grande. Cuando se ama a alguien la libertad se expresa en la unión. Donde no hay amor la libertad se expresa en la dispersión. El Evangelio de este domingo nos da un mensaje de unidad y colaboración entorno a Pedro en la tarea apostólica. Leer más de esta entrada

Felicidades

Evangelio del II Domingo de Pascua, 28 de abril de 2019


San Juan 20,19-31

Al atardecer de ese mismo día, el primero de la semana, estando cerradas las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, por temor a los judíos, llegó Jesús y poniéndose en medio de ellos, les dijo: “¡La paz esté con ustedes!”. Mientras decía esto, les mostró sus manos y su costado. Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor. Jesús les dijo de nuevo: “¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes”. Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió: Reciban el Espíritu Santo. Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan”.
Tomás, uno de los Doce, de sobrenombre el Mellizo, no estaba con ellos cuando llegó Jesús. Los otros discípulos le dijeron: “¡Hemos visto al Señor!”. El les respondió: “Si no veo la marca de los clavos en sus manos, si no pongo el dedo en el lugar de los clavos y la mano en su costado, no lo creeré”.
Ocho días más tarde, estaban de nuevo los discípulos reunidos en la casa, y estaba con ellos Tomás. Entonces apareció Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio de ellos y les dijo: “¡La paz esté con ustedes!”. Luego dijo a Tomás: “Trae aquí tu dedo: aquí están mis manos. Acerca tu mano: Métela en mi costado. En adelante no seas incrédulo, sino hombre de fe”. Tomas respondió: “¡Señor mío y Dios mío!”. Jesús le dijo: “Ahora crees, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!”.
Jesús realizó además muchos otros signos en presencia de sus discípulos, que no se encuentran relatados en este Libro. Estos han sido escritos para que ustedes crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y creyendo, tengan Vida en su Nombre.

COMENTARIO

por Mons. Rafael Escudero López-Brea
obispo prelado de Moyobamba

Cristo Resucitado con sus reiteradas apariciones muestra, una vez más, su entrañable misericordia hacia sus discípulos tan necesitados de ser fortalecidos y confirmados en la fe en la Resurrección, para que luego sean sus testigos y puedan anunciarle al mundo entero.

“Al atardecer de aquel día, el primero de la semana”. La institución del primer día de la semana como Día del Señor, como domingo, en sustitución del venerable sábado, tuvo lugar a causa de estos encuentros con El Señor Resucitado. Leer más de esta entrada

Feliz Aniversario Sacerdotal 27-04-2019

7 cosas que quizá no sabias de la Divina Misericordia

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