La Prelatura de Moyobamba

Iglesia católica en la selva amazónica de la Región San Martín (Perú)

Archivos en la Categoría: Obispo prelado

Feliz Aniversario Sacerdotal 08-12-2016

Navidad 2016

Evangelio del domingo 11 de Diciembre de 2016; 3º de Adviento


Mateo 11,2-11

Juan el Bautista oyó hablar en la cárcel de las obras de Cristo, y mandó a dos de sus discípulos para preguntarle: “¿Eres tú el que ha de venir o debemos esperar a otro?”. Jesús les respondió: “Vayan a contar a Juan lo que ustedes oyen y ven: los ciegos ven y los paralíticos caminan; los leprosos son purificados y los sordos oyen; los muertos resucitan y la Buena Noticia es anunciada a los pobres. ¡Y feliz aquel para quien yo no sea motivo de tropiezo!”.
Mientras los enviados de Juan se retiraban, Jesús empezó a hablar de él a la multitud, diciendo: “¿Qué fueron a ver al desierto? ¿Una caña agitada por el viento? ¿Qué fueron a ver? ¿Un hombre vestido con refinamiento? Los que se visten de esa manera viven en los palacios de los reyes. ¿Qué fueron a ver entonces? ¿Un profeta? Les aseguro que sí, y más que un profeta. El es aquel de quien está escrito: Yo envío a mi mensajero delante de ti, para prepararte el camino. Les aseguro que no ha nacido ningún hombre más grande que Juan el Bautista; y sin embargo, el más pequeño en el Reino de los Cielos es más grande que él.

COMENTARIO

por Mons. Rafael Escudero López-Brea
obispo prelado de Moyobamba

En Israel todos esperaban “en aquel tiempo”, aunque cada uno esperase cosas diferentes. Los más esperaban, simplemente, salir de aquella humillación en que vivían: su país invadido por extranjeros, el reino de David convertido en un despojo, la miseria y la pobreza de tantas familias… Sabían que el Mesías libertador vendría de un momento a otro. Esperaban y desesperaban al mismo tiempo, por eso “Juan, que había oído en la cárcel las obras del Mesías, le mandó a dos de sus discípulos para preguntarle: ¿Eres  tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?”. A veces les parecía que lo del Mesías era un bonito cuento, un hermoso sueño, que inventaban en las sinagogas para hacer más llevadera la opresión de la esclavitud. Juan envía a dos de sus discípulos para que escuchen de viva voz de Jesús que él es el Mesías y de esta manera le sigan. Hermosa pedagogía que también nosotros debemos emplear con aquellos a los que queremos acercar a Jesús.

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Calendario Litúrgico 2017

Felicidades

Felicidades

Felicidades

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Evangelio del domingo 27 de noviembre de 2016, 1º de Adviento


Mateo 24,37-44

Cuando venga el Hijo del hombre, sucederá como en tiempos de Noé. En los días que precedieron al diluvio, la gente comía, bebía y se casaba, hasta que Noé entró en el arca; y no sospechaban nada, hasta que llegó el diluvio y los arrastró a todos. Lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre. De dos hombres que estén en el campo, uno será llevado y el otro dejado. De dos mujeres que estén moliendo, una será llevada y la otra dejada. Estén prevenidos, porque ustedes no saben qué día vendrá su Señor. Entiéndanlo bien: si el dueño de casa supiera a qué hora de la noche va a llegar el ladrón, velaría y no dejaría perforar las paredes de su casa. Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada.

COMENTARIO

por Mons. Rafael Escudero López-Brea
obispo prelado de Moyobamba

“En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Cuando venga el Hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé”. Tan ignorado es el día del fin de los tiempos, que vendrá de improviso, como vino el diluvio en los días de Noé. Para hacer más gráfica la descripción de lo repentino de la llegada de aquella hora Jesús propone unos ejemplos sacados de la vida ordinaria de los judíos: “Antes del diluvio, la gente comía y bebía y se casaba”, completamente despreocupados de la catástrofe que se avecinaba, “hasta el día en que Noé entró en el arca; y cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos”.

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Evangelio del domingo 20 de noviembre de 2016, 34º del tiempo ordinario: Jesucristo, Rey del Universo


Lucas 23,35-43

El pueblo permanecía allí y miraba. Sus jefes, burlándose, decían: “Ha salvado a otros: ¡que se salve a sí mismo, si es el Mesías de Dios, el Elegido!”.
También los soldados se burlaban de él y, acercándose para ofrecerle vinagre, le decían: “Si eres el rey de los judíos, ¡sálvate a ti mismo!”.
Sobre su cabeza había una inscripción: “Este es el rey de los judíos”. Uno de los malhechores crucificados lo insultaba, diciendo: “¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros”. Pero el otro lo increpaba, diciéndole: “¿No tienes temor de Dios, tú que sufres la misma pena que él? Nosotros la sufrimos justamente, porque pagamos nuestras culpas, pero él no ha hecho nada malo”. Y decía: “Jesús, acuérdate de mí cuando vengas a establecer tu Reino”.
El le respondió: “Yo te aseguro que hoy estarás conmigo en el Paraíso”.

COMENTARIO

por Mons. Rafael Escudero López-Brea
Obispo Prelado de Moyobamba

“Cuando Jesús estaba ya crucificado…” La madre Iglesia, en este domingo, nos exhorta a mirar a Jesús, Rey del universo, que reina, coronado de espinas, desde la cruz.

“… El pueblo estaba allí mirando”. Ante ese Rey que muere en la cruz, las reacciones de la gente son diversas: unos le miran desde lejos, otros han escapado por miedo, otros se burlan de él: “Las autoridades le hacían muecas diciendo: A otros ha salvado; que se salve a sí mismo, si es el Mesías de Dios, el Elegido. Se burlaban de él también los soldados, ofreciéndole vinagre y diciendo: Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo”.

Nosotros, hermanos, miremos a Cristo redentor del hombre y del mundo, Él es la única dirección del entendimiento, de la voluntad y del corazón, Cristo es nuestro remedio radical, el único que nos integra, el único que sana las heridas producidas por el pecado en cada uno de nosotros. Pero necesitamos vivir en intimidad con Él, enamorarnos de Él, llenarnos de amor profundo a Jesucristo, esto hará que en las circunstancias en que nos encontremos, lo único que busquemos sea amar a Jesucristo. Miremos a Cristo Rey en la cruz. Él es la revelación más impresionante del amor de Dios. En la cruz Dios mismo mendiga el amor de su criatura: tiene sed del amor de cada uno de nosotros, sus amigos.

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Evangelio del domingo 13 de noviembre de 2016, 33º del tiempo ordinario


Lucas 21,5-19

Y como algunos, hablando del Templo, decían que estaba adornado con hermosas piedras y ofrendas votivas, Jesús dijo: “De todo lo que ustedes contemplan, un día no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido”.

Ellos le preguntaron: “Maestro, ¿cuándo tendrá lugar esto, y cuál será la señal de que va a suceder?”.

Jesús respondió: “Tengan cuidado, no se dejen engañar, porque muchos se presentarán en mi Nombre, diciendo: ‘Soy yo’, y también: ‘El tiempo está cerca’. No los sigan. Cuando oigan hablar de guerras y revoluciones no se alarmen; es necesario que esto ocurra antes, pero no llegará tan pronto el fin”.

Después les dijo: “Se levantará nación contra nación y reino contra reino. Habrá grandes terremotos; peste y hambre en muchas partes; se verán también fenómenos aterradores y grandes señales en el cielo. Pero antes de todo eso, los detendrán, los perseguirán, los entregarán a las sinagogas y serán encarcelados; los llevarán ante reyes y gobernadores a causa de mi Nombre, y esto les sucederá para que puedan dar testimonio de mí. Tengan bien presente que no deberán preparar su defensa, porque yo mismo les daré una elocuencia y una sabiduría que ninguno de sus adversarios podrá resistir ni contradecir. Serán entregados hasta por sus propios padres y hermanos, por sus parientes y amigos; y a muchos de ustedes los matarán. Serán odiados por todos a causa de mi Nombre. Pero ni siquiera un cabello se les caerá de la cabeza. Gracias a la constancia salvarán sus vidas.

COMENTARIO

por Mons. Rafael Escudero López-Brea
obispo prelado de Moyobamba

El Evangelio de la liturgia elegida por la Iglesia para este domingo acentúa el panorama del fin del mundo y del Juicio Final, invitándonos a prestar más atención a la justicia, contrapunto indispensable de la bondad y misericordia divinas. El final de los tiempos no es inminente. Pero sí es serio, y nos orienta a una vida comprometida, vida de peregrinos que avanzan hacia una meta y no se quedan distraídos por el camino. Esta mirada hacia el futuro  pretende  ayudarnos a ser sabios. La vida actual hay que vivirla en plenitud, sí, pero responsablemente, siguiendo el camino que nos señala Dios.

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“Movimiento Juan XXIII” informa del “retiro de seguimiento” en Naranjos


14556656_1088075284646099_8397010420617533396_oEl MOVIMIENTO DE RETIROS JUAN XXIII en la Prelatura de Moyobamba realizará durante los días 04, 05 y 06 de noviembre de 2016, un RETIRO DE SEGUIMIENTO  para retiristas en la parroquia de Naranjos.

La colaboración por la participación es de s/.15.00. Si deseas fortalecerte para seguir adelante ésta es la oportunidad. Cristo cuenta contigo.

El MOVIMIENTO DE RETIROS JUAN XXIII, de la Iglesia Católica, cuenta con la aprobación y apoyo del obispo prelado, Mons. Rafael Escudero.

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