Prelatura de Moyobamba

Iglesia católica en la selva amazónica de la Región San Martín (Perú)

Archivos en la Categoría: Obispo prelado

Felicidades

Feliz Aniversario Sacerdotal 16-12-2018

Evangelio del Domingo III de Adviento, 16 de Diciembre de 2018


16diciembre2012

San Lucas 3, 10-18.

La gente le preguntaba: “¿Qué debemos hacer entonces?”.  El les respondía: “El que tenga dos túnicas, dé una al que no tiene; y el que tenga qué comer, haga otro tanto”. 

Algunos publicanos vinieron también a hacerse bautizar y le preguntaron: “Maestro, ¿qué debemos hacer?”.  El les respondió: “No exijan más de lo estipulado”. A su vez, unos soldados le preguntaron: “Y nosotros, ¿qué debemos hacer?”. Juan les respondió: “No extorsionen a nadie, no hagan falsas denuncias y conténtense con su sueldo”. 

Como el pueblo estaba a la expectativa y todos se preguntaban si Juan no sería el Mesías, él tomó la palabra y les dijo: “Yo los bautizo con agua, pero viene uno que es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de desatar la correa de sus sandalias; él los bautizará en el Espíritu Santo y en el fuego. Tiene en su mano la horquilla para limpiar su era y recoger el trigo en su granero. Pero consumirá la paja en el fuego inextinguible”. Y por medio de muchas otras exhortaciones, anunciaba al pueblo la Buena Noticia.

COMENTARIO

+ Rafael Escudero López-Brea

          Obispo de Moyobamba

La predicación del Bautista no carece de eficacia: el pueblo se bautiza y confiesa sus pecados; se acercan a él las diversas clases de la sociedad y le piden consejo para vivir. Y le preguntaba la gente: ¿Entonces qué hacemos? Si es inminente el juicio del Mesías, ¿cómo nos libraremos de él?

Y él les contestó: el que tenga  dos túnicas dé una al que no tiene, y el que tiene comida haga lo mismo. A la dureza quiere que suceda la misericordia, a la avaricia, la limosna; al egoísmo, la caridad. La limosna redime los pecados, y la misericordia con los pobres borra la propia iniquidad.

Hasta los publicanos, cobradores de tributos, gente dura de corazón, odiados por el pueblo, se estremecieron ante la predicación de Juan. Vinieron también a bautizarse unos publicanos y le preguntaron: Maestro, ¿qué hacemos nosotros?Reconociéndole como maestro, se muestran preparados para el bautismo y el cambio de vida. El Bautista no les exige más que el cumplimiento de su oficio dentro de la más estricta justicia; no les impone, como hacían los fariseos con todo el mundo, cargas insoportables: No exijan más de lo establecido. Leer más de esta entrada

Felicidades

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Feliz Aniversario Sacerdotal 10-12-2018

Feliz Aniversario Sacerdotal 08-12-2018

Evangelio del Domingo II de Adviento, 8 de Diciembre de 2018


9diciembre2012

San Lucas 3,1-6.

El año decimoquinto del reinado del emperador Tiberio, cuando Poncio Pilato gobernaba la Judea, siendo Herodes tetrarca de Galilea, su hermano Felipe tetrarca de Iturea y Traconítide, y Lisanias tetrarca de Abilene, bajo el pontificado de Anás y Caifás, Dios dirigió su palabra a Juan, hijo de Zacarías, que estaba en el desierto. 

Este comenzó entonces a recorrer toda la región del río Jordán, anunciando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados, como está escrito en el libro del profeta Isaías: Una voz grita en desierto: Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos. Los valles serán rellenados, las montañas y las colinas serán aplanadas. Serán enderezados los senderos sinuosos y nivelados los caminos desparejos. Entonces, todos los hombres verán la Salvación de Dios.

COMENTARIO

+ Rafael Escudero López-Brea

          Obispo de Moyobamba

El Evangelio de este segundo Domingo del tiempo de Adviento está centrado en la figura de San Juan Bautista, la voz provisional que clama en el desierto.

San Juan Bautista, pasó su juventud en el desierto, preparándose para su ministerio de Pre­cursor del Mesías. En el evangelio de hoy hace su aparición pública a orillas del río Jor­dán. Con razón empiezan los evangelistas la descripción de la vida pública de Jesús por la predicación del Bautista. Es ésta como la aurora del Evangelio. Hasta en el orden doctrinal la predicación del Bautista coincide con los comienzos de la predicación de Jesús. Es el gran profeta que llega hasta el mismo umbral del Evangelio, para desaparecer después que ha señalado a las multitudes al Salvador.  Leer más de esta entrada

Felicidades

Evangelio del Domingo I de Adviento, 2 de Diciembre de 2018


San Lucas 21,25-28.34-36.

Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, los pueblos serán presa de la angustia ante el rugido del mar y la violencia de las olas. Los hombres desfallecerán de miedo por lo que sobrevendrá al mundo, porque los astros se conmoverán. Entonces se verá al Hijo del hombre venir sobre una nube, lleno de poder y de gloria. 

Cuando comience a suceder esto, tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación”. Tengan cuidado de no dejarse aturdir por los excesos, la embriaguez y las preocupaciones de la vida, para que ese día no caiga de improviso sobre ustedes como una trampa, porque sobrevendrá a todos los hombres en toda la tierra. 

Estén prevenidos y oren incesantemente, para quedar a salvo de todo lo que ha de ocurrir. Así podrán comparecer seguros ante el Hijo del hombre”.

COMENTARIO

+ Rafael Escudero López-Brea

          Obispo de Moyobamba

Jesús en el Evangelio de este primer domingo de Adviento nos habla sobre los últimos acontecimientos y el desenlace final de la vida humana y nos hace una llamada a la vigilancia activa en la espera del Señor. El Evangelio centra nuestra atención en la última venida de Cristo. Jesús siempre se negó a dar la fecha de su segunda y última venida. La consecuencia es la insistencia en la vigilancia, pues el Señor puede venir inesperadamente y encontrarnos dormidos. Finalmente, subraya el carácter universal de esta llamada a la vigilancia.

“En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, los pueblos serán presa de la angustia ante el rugido del mar y la violencia de las olas. Los hombres desfallecerán de miedo por lo que sobrevendrá al mundo, porque los astros se conmoverán”.

El triunfo de Dios sobre la rebelión del mal tomará la forma de Juicio final después de la última sacudida cósmica de este mundo que pasa. Leer más de esta entrada

Evangelio del Domingo Solemnidad de Cristo Rey del Universo, 25 de Noviembre de 2018


San Juan 18,33b-37

Pilato volvió a entrar en el pretorio, llamó a Jesús y le preguntó: “¿Eres tú el rey de los judíos?”. 

Jesús le respondió: “¿Dices esto por ti mismo u otros te lo han dicho de mí?”. 

Pilato replicó: “¿Acaso yo soy judío? Tus compatriotas y los sumos sacerdotes te han puesto en mis manos. ¿Qué es lo que has hecho?”. 

Jesús respondió: “Mi realeza no es de este mundo. Si mi realeza fuera de este mundo, los que están a mi servicio habrían combatido para que yo no fuera entregado a los judíos. Pero mi realeza no es de aquí”. 

Pilato le dijo: “¿Entonces tú eres rey?”.

Jesús respondió: “Tú lo dices: yo soy rey. Para esto he nacido y he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. El que es de la verdad, escucha mi voz”.

COMENTARIO

por Monseñor + Rafael Escudero

Obispo Prelado

La Iglesia ha querido que este último domingo del tiempo ordinario esté dedicado a honrar la figura de Cristo como Rey del universo. La fiesta fue instituida por el Papa Pío XI, en el año 1925. En el texto del evangelista san Juan se desarrolla un diálogo de hondo contenido teológico entre Pilatos, gobernador romano, y Jesús.

Las autoridades judías presionaban al gobernador romano para que condenara a muerte a Jesús; argumentaban que Él se había presentado ante el pueblo como rey de los judíos, lo cual implicaba declararse en franca rebeldía contra el emperador romano. Leer más de esta entrada

Evangelio del Domingo XXXIII del Tiempo Ordinario, 18 de Noviembre de 2018


San Marcos 13, 24 – 32

En ese tiempo, después de esta tribulación, el sol se oscurecerá, la luna dejará de brillar, las estrellas caerán del cielo y los astros se conmoverán. Y se verá al Hijo del hombre venir sobre las nubes, lleno de poder y de gloria. Y él enviará a los ángeles para que congreguen a sus elegidos desde los cuatro puntos cardinales, de un extremo al otro del horizonte.

Aprendan esta comparación, tomada de la higuera: cuando sus ramas se hacen flexibles y brotan las hojas, ustedes se dan cuenta de que se acerca el verano. Así también, cuando vean que suceden todas estas cosas, sepan que el fin está cerca, a la puerta. Les aseguro que no pasará esta generación, sin que suceda todo esto.

El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. En cuanto a ese día y a la hora, nadie los conoce, ni los ángeles del cielo, ni el Hijo, nadie sino el Padre.

COMENTARIO

Por + Monseñor Rafael Escudero

Obispo Prelado

Es ciertamente impresionante el lenguaje con el que Jesús, en el pasaje de hoy, describe el final de la historia. En este episodio del Evangelio se narran acontecimientos que se refieren al fin del mundo. Se describen señales precursoras verdaderas, para distinguirlas de las falsas, que tendrán lugar por efecto de la misma conturbación  de los últimos días; y luego la misma venida  del Señor.

Jesús responde a la pregunta que sus discípulos le han hecho sobre cuáles son las señales que anunciarán el fin de los tiempos: «En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: -“En aquellos días, después de esa gran angustia, el sol se hará tinieblas, la luna no dará su resplandor, las estrellas caerán del cielo, los astros se tambalearán”».Todo ello indica un trastorno de carácter universal, después de la última sacudida cósmica de este mundo que pasa.  Leer más de esta entrada

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