Prelatura de Moyobamba

Iglesia católica en la selva amazónica de la Región San Martín (Perú)

Archivos en la Categoría: Sacerdocio católico

APOLOGÉTICA CATÓLICA (II cap.) – B


La concepción de Dios en las culturas anteriores a Israel.

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Por Anwar Tapias Lakatt

A medida que avanza el curso vamos enamorándonos de Dios y su Revelación para la humanidad, pero sabemos que no todos los seres humanos lograron disfrutar de este conocimiento de Dios que poseemos hoy; ahora vamos a entender cómo concebían las civilizaciones más antiguas a Dios. Es importante para saber a qué se enfrentó el pueblo escogido por Dios, de qué manera concebían la divinidad, pues es muy importante saber que mientras las culturas antiguas buscaban saber de Dios, con Israel, es Dios quien se le manifiesta al hombre.

 Vamos a desarrollar el tema abarcando los siguientes puntos:

–          Mesopotamia

–          Religión en Mesopotamia

–          Politeísmo

–          Monoteísmo 

 MESOPOTAMIA

Para poder analizar y entender mucho de cómo las culturas antiguas concebían a Dios, debemos primero saber donde habitaron y cómo se desarrollaron.

La historia debemos ubicarla en la región llamada Mesopotamia, que significa, entre dos ríos, y que está ubicada geográficamente entre los ríos Tigres y Eufrates[1] Leer más de esta entrada

Feliz Aniversario Sacerdotal 12-03-2019

CONDOLENCIAS


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El Padre Pedro Orbe Uriarte llegó a esta Prelatura en el año de 1969  después de dos años que su hermano el Monseñor Benancio Orbe Uriarte llegó a San Martín. Dedicaron toda una vida al servicio de la Iglesia Católica en los momentos más difíciles que nos tocó vivir. Actualmente estuvo al servicio en la Parroquia “El Triunfo de la Santa Cruz” de la cuidad de Tarapoto.

Falleció en la clínica Stela Maris de la ciudad de Lima a las 03:00 pm, y el sepelio se estará realizando este miércoles 13 a las 09:00 am. en la Parroquia Virgen del Pilar de dicha ciudad.

Descanse en Paz padre Pedro.

El sacerdote, Cristo otra vez

Feliz Aniversario Sacerdotal 11-03-2019

Feliz Aniversario Sacerdotal 09-03-2019

APOLOGÉTICA CATÓLICA (II cap.) – A


Dios frente a la ciencia

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Por Raúl Alonso

De manera muy frecuente escuchamos a ateos diciendo que Ciencia y Religión son conceptos opuestos, que no se puede tener fe en Dios y ser científico, con lo cual, nos encasillan, a quienes tenemos fe, como una horda de incultos ignorantes, y nos ven como un grupo de hombres estancados en la evolución intelectual.

Los argumentos ateos son muchísimos, y por tanto en este artículo tratare de responder a tres vertientes de debate:

.         La existencia de Dios y el Origen del Universo

·         Iglesia Vs Ciencia: El caso Galileo Galilei

En palabras de Richard Dawkins, zoólogo y activista ateo

“Como científico, soy hostil hacia la religión fundamentalista porque ella activamente corrompe el trabajo científico. Nos enseña a no cambiar de opinión; y a no desear saber cosas excitantes que están disponibles para que las sepamos. Subvierte a la ciencia y debilita al intelecto.”

Definamos primero quienes son los ateos: Leer más de esta entrada

Evangelio del domingo VII del Tiempo Ordinario, 24 de febrero de 2019


San Lucas 6,27.38

“Yo les digo a ustedes que me escuchan: amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian, bendigan a los que los maldicen, rueguen por los que los maltratan. Al que te golpea en una mejilla, preséntala también la otra. Al que te arrebata el manto, entrégale también el vestido. Al que te pide, y al que te quita lo tuyo, no se lo reclames. Traten a los demás como quieren que ellos les traten a ustedes. Porque si ustedes aman a los que los aman, ¿qué mérito tienen? Hasta los malos aman a los que los aman. Y si hacen bien a los que les hacen bien, ¿qué gracia tiene? También los pecadores obran así. Y si prestan algo a los que les pueden retribuir, ¿qué gracia tiene? También los pecadores prestan a pecadores para que éstos correspondan con algo. Amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar nada a cambio. Entonces la recompensa de ustedes será grande y serán hijos del Altísimo, que es bueno con los ingratos y los pecadores. Sean compasivos como es compasivo el Padre de ustedes.

No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados. Den, y se les dará; se les echará en su delantal una medida colmada, apretada y rebosante. Porque con la medida que ustedes midan serán medidos ustedes.”

Comentario al evangelio

Por Mons. Rafael Escudero López-Brea

Obispo prelado de Moyobamba

La propuesta de Jesús rompe muchos esquemas, va mucho más allá de lo que llamamos justicia en las relaciones humanas. Una justicia que está hecha de leyes y normas, y que tiene en cuenta la reciprocidad: Ya que tú me amas y me valoras, yo te correspondo en la misma medida. El Señor rompe esta dinámica.

“En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: A los que me escuchan les digo: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian, bendigan a los que los maldicen, oren por los que los injurian”.

Todos los bautizados son discípulos de Jesús y están llamados a escúchalo y a imitarlo. Cristo murió por amor a nosotros cuando éramos todavía “enemigos” (Rm 5, 10). El Señor nos pide que amemos como Él hasta a nuestros enemigos. El amor de los cristianos ha de llegar hasta “a sus enemigos”, el bien han de hacerlo “a los que los odian”, han ser una bendición y han de bendecir “a los que los maldicen” y orar por “los que los injurian”, pues el odio voluntario es contrario a la caridad. Leer más de esta entrada

Feliz Aniversario Sacerdotal 15-02-2019

¿Qué hacen las Oblatas en Navidad?


La Navidad de una Oblata

(AlfayOmega).- No podemos hablar de la Navidad sin hacer referencia –aunque sólo sea con una mirada de conjunto– al Adviento, tiempo de preparación que la Iglesia, Madre y Maestra, pone ante nuestros ojos, en su sagrada liturgia.

No son una Congregación muy conocida, pero tienen una vocación preciosa. Su vida está

No son una Congregación muy conocida, pero tienen una vocación preciosa. Su vida está “escondida con Cristo en Dios”, en entrega y oración por la santificación de los sacerdotes y seminaristas.

El Adviento de la Oblata es un adentrarse, en soledad y silencio, en el corazón de Madre –como nosotras llamamos a la Virgen–, para vivir con ella esa espera, anhelante y serena a la vez, del Misterio que va a brotar, como flor delicada del Adviento, en la liturgia de Navidad. Es la espera gozosa del Mesías, el Redentor, el Salvador, el Dios hecho Niño pequeño para elevarnos hasta el corazón del Padre, ese Padre amoroso que tiende sus manos abiertas hacia el hombre que –¡oh, insensatez de la condición humana!– cada día se aleja más de Él. Y el alma, que a través de las cuatro semanas del Adviento se ha enardecido, canta los días precedentes a la Navidad ese Ven de las antífonas O, hundiéndose en el profundo espíritu que encierran.

Así, llega a la Navidad en una apertura total al Don, Dios-con-nosotros, que nos trae la Virgen Madre, para ponerlo en nuestros brazos, como hizo con los pastores y los Magos, para que Él sea totalmente nuestro. Y la Oblata, al recibir el Niño, penetra en su corazón y descubre en Él un latido profundo, el primero, el más anhelante: su latido por ellos, los sacerdotes, porque ellos van a ser los que atraigan a las almas, de las que Él está sediento, a su Corazón de Sacerdote-Redentor; y, hundiéndose en ese latido, entrega todo su ser en la misma oblación que Cristo hizo al entrar en el mundo: Sacrificios y holocaustos no los quisiste, pero me has formado un cuerpo… Aquí estoy para hacer Tu voluntad. Y esa voluntad es una voluntad salvífica, de apertura a la Gracia de que ellos, los sacerdotes, son portadores para llevarla a todos los hombres. Ellos son los que encienden, en medio de las tinieblas que hoy envuelven al mundo, la Luz resplandeciente de ese mundo nuevo que está presente en cada Eucaristía. Ellos alimentan el hambre de paz y justicia de los que está ansioso el hombre de hoy. Ellos son, al participar del sacerdocio de Cristo, verdaderos puentes, mediadores entre el cielo y la tierra. Por eso, en la Navidad, cuando la Oblata contempla al Niño, siente en su alma ese gemido hondo y acuciante, gemido del Espíritu, que es pura entrega en donación del ser, por la salvación de todos los hombres, pasados, presentes y futuros, por la Humanidad entera.

Éste es el vivir interno de la Oblata; pero ¿y lo exterior? Es un desborde de caridad fraterna. Son unos días de vida familiar entre las Hermanas, viviendo todas en común la alegría gozosa de la Navidad: Belén, villancicos, recreos…, todo en una armonía clara y sencilla, como es nuestro espíritu, que aúna soledad y silencio con alegría, vida común y caridad.

Así vive una Oblata su Navidad; una Navidad desbordante de entusiasmo en su manifestación externa, sí, pero vivida en lo íntimo del corazón de Cristo Sacerdote, participando de su Misterio, en una constante alabanza a la gloria de la Santísima Trinidad, de la que ha brotado para nosotros la realidad gozosa de la hermosa Navidad.

HH . Oblatas de Cristo Sacerdote

Feliz Aniversario Sacerdotal 19-12-2018

LA CORONA DE ADVIENTO


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La Corona de Adviento tiene su origen en una tradición pagana europea que consistía en prender velas durante el invierno para representar al fuego del dios sol, para que regresara con su luz y calor durante el invierno. Los primeros misioneros aprovecharon esta tradición para evangelizar a las personas. Partían de sus costumbres para enseñarles la fe católica. La corona está formada por una gran variedad de símbolos:

La forma circular

El círculo no tiene principio ni fin. Es señal del amor de Dios que es eterno, sin principio y sin fin, y también de nuestro amor a Dios y al prójimo que nunca debe de terminar.

Las ramas verdes

Verde es el color de esperanza y vida, y Dios quiere que esperemos su gracia, el perdón de los pecados y la gloria eterna al final de nuestras vidas. El anhelo más importante en nuestras vidas debe ser llegar a una unión más estrecha con Dios, nuestro Padre.

Las cuatro velas

Nos hace pensar en la obscuridad provocada por el pecado que ciega al hombre y lo aleja de Dios. Después de la primera caída del hombre, Dios fue dando poco a poco una esperanza de salvación que iluminó todo el universo como las velas la corona. Así como las tinieblas se disipan con cada vela que encendemos, los siglos se fueron iluminando con la cada vez más cercana llegada de Cristo a nuestro mundo.

Morado: Representa el espíritu de la vigilia.
Verde: Representa la esperanza.
Rosa: Representa la alegría por la cercanía del nacimiento de Jesús.
Blanco:  Es el color de la presencia luminosa de Dios.

Son cuatro velas las que se ponen en la corona y se prenden de una en una, durante los cuatro domingos de adviento al hacer la oración en familia.
Las manzanas rojas que adornan la corona representan los frutos del jardín del Edén con Adán y Eva que trajeron el pecado al mundo pero recibieron también la promesa del Salvador Universal.

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El listón rojo representa nuestro amor a Dios y el amor de Dios que nos envuelve.

Los domingos de Adviento la familia o la comunidad se reúne en torno a la corona de adviento. Luego, se lee la Biblia y alguna meditación. La corona se puede llevar al templo para ser bendecida por el sacerdote.

Sugerencias

a) Es preferible elaborar en familia la corona de Adviento aprovechando este momento para motivar a los niños platicándoles acerca de esta costumbre y su significado.

b) La corona deberá ser colocada en un sitio especial dentro del hogar, de preferencia en un lugar fijo donde la puedan ver los niños de manera que ellos recuerden constantemente la venida de Jesús y la importancia de prepararse para ese momento.

c) Es conveniente fijar con anticipación el horario en el que se prenderán las velas. Toda esta planeación hará que las cosas salgan mejor y que los niños vean y comprendan que es algo importante. Así como con anticipación preparamos la visita de un invitado importante, estamos haciendo esto con el invitado más importante que podemos tener en nuestra familia.

d) Es conveniente también distribuir las funciones entre los miembros de la familia de modo que todos participen y se sientan involucrados en la ceremonia.

Por ejemplo:
un encargado de tener arreglado y limpio el lugar donde irá la corona antes de comenzar con esta tradición navideña.
un encargado de apagar las luces al inicio y encenderlas al final.
un encargado de dirigir el canto o de poner la grabadora con algún villancico.
un encargado de dirigir las oraciones para ponerse en presencia de Dios.
un encargado de leer las lecturas.
un encargado de encender las velas.

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