La Prelatura de Moyobamba

Iglesia católica en la selva amazónica de la Región San Martín (Perú)

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APOLOGÉTICA CATÓLICA (III-5 cap.)


UN DIOS CON TRES ROSTROS

Colaboración de Fernando Renau.

 

Santisima-Trinidad-Mateo-28-16-20-1.jpgLa confesión de un Dios único en tres personas, Padre, Hijo y Espíritu Santo, es lo más específico del cristianismo y el punto original de la concepción cristiana de Dios: es precisamente esa visión trinitaria de Dios la que distingue el cristianismo de otras religiones también monoteístas como el judaísmo o el islam. La denominada Santísima Trinidad es considerada por la Iglesia como “el misterio central de la fe y de la vida cristiana”, misterio que se considera “inaccesible a la sola razón”. Estas dificultades para comprender el misterio han ocasionado, con frecuencia, opiniones escépticas por parte, incluso, de algunos cristianos de buena fe, para los cuales esa confesión trinitaria de un Dios con una única naturaleza pero con tres personas distintas sería una especulación propia de monjes y teólogos ajena al mundo y sin ningún tipo de consecuencias prácticas. ¿Qué se esconde, en realidad, detrás de la confesión trinitaria? ¿Es  posible que la misma todavía diga algo al hombre del siglo XXI?

La afirmación trinitaria de Dios aparece en prácticamente todas las tradiciones del Nuevo Testamento. La encontramos en San Marcos, en el relato sobre el bautismo de Jesús, y aparece también en San Mateo (en el que es particularmente relevante el mandato del bautismo de Mt 28,19), en San Lucas y en San Juan; además, afirmaciones trinitarias las podemos hallar en numerosos textos de San Pablo. El testimonio trinitario está sólidamente arraigado en la primitiva comunidad cristiana, que sintetizó con esa fórmula el resultado de una nueva reflexión sobre Dios basada en las experiencias vividas junto a Jesús de Nazaret. Los discípulos habían escuchado las enseñanzas de Jesús y habían sido testigos de sus actos, muchos de ellos prodigiosos. Las palabras y las acciones de Jesús les habían revelado que el Dios Único y Todopoderoso es, sobre todo, un Dios de amor que es para todos como un padre. Habían sido igualmente testigos de que existía una relación de especial filiación entre Jesús y ese Dios Padre. Tras las horas amargas de la detención, proceso y crucifixión de Jesús, fueron testigos de su resurrección, que fue un hecho real para los discípulos, lo que suscitó de nuevo la pregunta sobre la auténtica identidad de Jesús, que se convirtió desde entonces en Cristo. Finalmente, y cuando el Resucitado dejó de mostrarse ante los discípulos, estos experimentaron igualmente una fuerza interior que les impulsó a propagar su fe, dándose cuenta que, de una manera distinta, Jesús el Cristo seguía presente entre ellos y les daba unas fuerzas de las que antes carecían. Todas esas realidades de las que los primeros discípulos fueron testigos dieron lugar a una nueva visión de Dios, en la que éste es al mismo tiempo Padre, Hijo y Espíritu. Leer más de esta entrada

APOLOGÉTICA CATÓLICA (III-4 cap.)


RESUMEN DE LA DOCTRINA DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Por José Miguel Arráiz.

La Trinidad

Para finalizar de momento con esta serie de reflexiones sobre la Trinidad (y así comenzar a tocar otros temas), nada mejor que un resumen y recopilación de los argumentos bíblicos de la misma.

Como entender la Trinidad

¿Cómo entender este misterio de que hay una sola naturaleza Divina en tres personas diferentes?. Resumo las explicaciones que los teólogos han dado para facilitarnos la comprensión de este dogma de fe.

La doctrina de la Trinidad enseña que existe un solo Dios, pero en Tres Personas divinas que tienen una misma naturaleza.

Las palabras “naturaleza” y “persona“, no se toman aquí en el sentido corriente de los términos, sino de acuerdo con el lenguaje filosófico, que es más preciso.

La naturaleza o esencia de los seres es aquello que hace que las cosas sean lo que son; el principio que las capacita para actuar como tal (por ejemplo, la naturaleza del hombre es ser animal racional compuesto de alma y cuerpo), La persona, en cambio, es el sujeto que actúa (por ejemplo un hombre concreto con un nombre: Pedro Pérez, que actúa de acuerdo a su naturaleza: piensa, quiere, trabaja, etc.). Así es claro que en cada hombre hay una sola naturaleza y una sola persona. En Dios, en cambio, no ocurre así: una sola Naturaleza sustenta a una Trinidad de Personas.

Por esto, a la inteligencia humana le es imposible comprender el misterio de la Santísima Trinidad. El esfuerzo racional de los teólogos (entre los que tenemos a Santo Tomás de Aquino) ha tratado de ilustrarlo de la manera siguiente:

Como las tres divinas personas no se distinguen ni por su Naturaleza, ni por sus perfecciones, ni por sus obras exteriores, se distinguen únicamente por su origen.

No se distinguen por su naturaleza porque tienen una naturaleza en común, la Naturaleza divina. Así no son tres dioses, sino un solo Dios.

No se distinguen por sus perfecciones, porque éstas se identifican con la Naturaleza divina. Así ninguna de las tres Personas es más sabia o poderosa, sino que todas tienen infinita sabiduría y poder; ni la una es anterior a las otras, sino que todas son igualmente eternas.

No se distinguen por sus obras exteriores, ya que teniendo las tres la misma Omnipotencia, lo que obre una respecto a la criatura, lo obran las otras dos.

Se distinguen únicamente por su origen, porque el Padre no proviene de ninguna persona; el Hijo es engendrado por el Padre; y el Espíritu Santo procede a la vez del Padre y del Hijo. Esto es lo que impide que una Persona se confunda con las otras.

Ricardo Sada Fernández en tu estudio de la Trinidad nos explica esto de una forma muy didáctica:

En primer lugar, consideremos a Dios Padre. Éste, con su infinita sabiduría, al conocerse a Sí mismo, formula un pensamiento de Sí mismo. Nosotros muchas veces, hacemos una cosa parecida cuando pensamos en nosotros mismos, y nos formamos un concepto sobre el propio yo, es decir, “aquello que somos para nosotros mismos”. Sin embargo, hay una diferencia muy grande entre nuestro propio conocimiento y el de Dios sobre Sí mismo. Nuestro conocimiento propio es imperfecto, incompleto (“nadie es buen juez en causa propia”). E incluso, si nos conociéramos perfectamente, -es decir, si nuestro concepto sobre el propio yo fuera una clarísima reproducción de nosotros mismos-, tan sólo sería un pensamiento que no saldría de nuestro interior, sin existencia independiente, sin vida propia. El pensamiento cesaría de existir, aun en mi mente, tan pronto como volviera mi atención a otro asunto. Leer más de esta entrada

APOLOGÉTICA CATÓLICA (III-3 cap.)


DIÁLOGO SOBRE LA SANTÍSIMA TRINIDAD

 

Por Daniel Iglesias Grèzes

Nota previa: Este diálogo está basado en un debate real sostenido en un foro de Internet, del cual participé. Si bien soy responsable de la forma definitiva del escrito, debo agradecer a quienes participaron en ese debate (principalmente a Felix y Palermo), porque sus opiniones inspiraron buena parte de este diálogo. Además agradezco los valiosos aportes del Lic. Néstor Martínez y del Pbro. Dr. Miguel Barriola, que enriquecieron notablemente este escrito.

Tabla de contenidos.

I. El dogma trinitario no es irracional.

II. El dogma trinitario no es antibíblico.

III. El dogma trinitario pertenece a la Divina Revelación.

I. El dogma trinitario no es irracional

Felipe y Pablo se han encontrado para debatir sobre el dogma de la Santísima Trinidad. Felipe es testigo de Jehová y Pablo es católico. Ambos se han preparado para este encuentro.

Felipe: Tengo tres grandes objeciones contra el dogma católico de la Trinidad:

  • La primera es que es irracional, porque es absurdo pensar que tres seres son un solo ser. Es obvio que tres es distinto de uno.
  • La segunda es que hay muchos textos bíblicos que lo contradicen, como veremos luego.
  • La tercera es que es una doctrina meramente humana, sin fundamento bíblico. Ningún texto de la Biblia dice que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son un solo Dios.

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APOLOGÉTICA CATÓLICA (III-2 cap.)


LA DOCTRINA DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD EN LA IGLESIA PRIMITIVA Y LOS PADRES DE LA IGLESIA

Introducción

No podemos terminar de hablar de la doctrina Trinitaria, sin estudiar el desarrollo de esta doctrina desde los orígenes de la Iglesia hasta el Concilio de Nicea.

Es aquí donde puede surgir la pregunta ¿Evolucionan los dogmas de la Iglesia?, a lo que podríamos decir que si bien no evolucionan en cuanto a su contenido (la verdad es la misma ayer, hoy y mañana), se desarrollan en cuanto a la conciencia de que ellos va adquiriendo la Iglesia. Así, el tiempo ha permitido que la terminología vaya enriqueciéndose para expresar de forma más precisa, lo que la Iglesia ha creído siempre. Surge así el término “Trinidad”, como una forma de definir el misterio de que hay un solo Dios en Tres Personas distintas que tienen una misma naturaleza o sustancia.

Es importante aclarar esto, porque muchas sectas intentan atacar la doctrina Trinitaria afirmando que esta era desconocida para los cristianos primitivos y que fue bajo la influencia del paganismo sobre el cristianismo que esta doctrina fue “inventada”.

Un ejemplo de estos ataques lo he tomado de las publicaciones de los testigos de Jehová, quienes escriben: Leer más de esta entrada

APOLOGÉTICA CATÓLICA (III cap.)


¿ENSEÑA LA BIBLIA LA DOCTRINA DE LA TRINIDAD?

Tercer capítulo del libro “Las Sectas frente a la Biblia”

NOTA SOBRE LAS VERSIONES DEL TEXTO SAGRADO: A lo largo de la obra he utilizado con preferencia mi propia traducción directa del griego para el Nuevo Testamento, y del hebreo y arameo para el Antiguo. En el primer caso me he valido del Greek-English New Testament, de Nestlé y Aland, Editio XXVI, Stuttgart 1981, y en el segundo de la Biblia Hebraica Stuttgartensia, Editio Minor, Stuttgart 1984. Cito también de las versiones prestigiosas de la Biblia comunes en el mundo de habla hispana y de las propias ediciones de las sectas. Las siglas siguientes son las utilizadas en relación con las diversas traducciones de la Biblia: VNM: Versión del Nuevo Mundo o Biblia de los Testigos de Jehová; EP: La Santa Biblia, de Ediciones Paulinas; BJ: Biblia de Jerusalén; NC: Nácar Colunga;VP: Versión Popular; VM: Versión Moderna; NBE: Nueva Biblia Española; RV: Reina-Valera. Cuando no se indica referencia, la traducción es mía.

El que haya seguido pacientemente los dos capítulos anteriores sobre la divinidad de Cristo y la divinidad del Espíritu Santo, cuya lectura supongo en el presente capítulo) seguramente habrá llegado a la conclusión de que la Trinidad es una enseñanza plenamente bíblica, además de capital para la comprensión del cristianismo. Católicos, protestantes y ortodoxos, aun separados por cuestiones teológicas de no escaso relieve, coinciden en la aceptación de la misma como verdad revelada y esencial de la fe cristiana, lo que resulta lógico. Leer más de esta entrada

APOLOGÉTICA CATÓLICA (II cap.)


¿ENSEÑA LA BIBLIA QUE EL ESPÍRITU SANTO ES DIOS?

Segundo capítulo del libro “Las Sectas frente a la Biblia”

Reflexiones bíblicas sobre la divinidad del Espíritu Santo

(Lo que el autor en su libro ha escrito en forma de nota al pié de página,
en esta edición digital se encuentra
entre [])

NOTA SOBRE LAS VERSIONES DEL TEXTO SAGRADO: A lo largo de la obra he utilizado con preferencia mi propia traducción directa del griego para el Nuevo Testamento, y del hebreo y arameo para el Antiguo. En el primer caso me he valido del Greek-English New Testament, de Nestlé y Aland, Editio XXVI, Stuttgart 1981, y en el segundo de la Biblia Hebraica Stuttgartensia, Editio Minor, Stuttgart 1984. Cito también de las versiones prestigiosas de la Biblia comunes en el mundo de habla hispana y de las propias ediciones de las sectas. Las siglas siguientes son las utilizadas en relación con las diversas traducciones de la Biblia: VNM: Versión del Nuevo Mundo o Biblia de los Testigos de Jehová; EP: La Santa Biblia, de Ediciones Paulinas; BJ: Biblia de Jerusalén; NC: Nácar Colunga; VP: Versión Popular; VM: Versión Moderna; NBE: Nueva Biblia Española; RV: Reina-Valera. Cuando no se indica referencia, la traducción es mía.

Las objeciones que históricamente se han formulado contra la doctrina de la Trinidad se han dirigido mayoritariamente en contra de la plena divinidad de la persona del Hijo. Sin embargo, da la impresión de que, supuestamente, negada ésta, los antitrinitarios no tuvieran mucho interés en refutar la divinidad del Espíritu Santo. Es como si resultara ocioso continuar una disputa sobre la Trinidad cuando ya ha quedado de manifiesto que una de las tres personas no es Dios, sino un dios o un mero hombre. Leer más de esta entrada

APOLOGÉTICA CATÓLICA (I cap.)


¿ENSEÑA QUE CRISTO ES DIOS?

Primer capítulo del libro “Las Sectas frente a la Biblia”

Análisis de textos bíblicos

(Lo que el autor en su libro ha escrito en forma de nota al pie de página,
en esta edición digital se encuentra entre corchetes [ ])

NOTA DEL AUTOR SOBRE LAS VERSIONES DEL TEXTO SAGRADO: A lo largo de la obra he utilizado con preferencia mi propia traducción directa del griego para el Nuevo Testamento, y del hebreo y arameo para el Antiguo. En el primer caso me he valido del Greek-English New Testament, de Nestlé y Aland, Editio XXVI, Stuttgart 1981, y en el segundo de la Biblia Hebraica Stuttgartensia, Editio Minor, Stuttgart 1984. Cito también de las versiones prestigiosas de la Biblia comunes en el mundo de habla hispana y de las propias ediciones de las sectas. Las siglas siguientes son las utilizadas en relación con las diversas traducciones de la Biblia: VNM: Versión del Nuevo Mundo o Biblia de los Testigos de Jehová; EP: La Santa Biblia, de Ediciones Paulinas; BJ: Biblia de Jerusalén; NC: Nácar Colunga;VP: Versión Popular; VM: Versión Moderna; NBE: Nueva Biblia Española; RV: Reina-Valera. Cuando no se indica referencia, la traducción es mía.

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Santa Rosa de Lima en comic

APOLOGÉTICA CATÓLICA


LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Jesús es nuestro Salvador, por su muerte en cruz, y su resurrección de entre los muertos. En él, el Padre nos ha reconciliado consigo, y por Él nos ha dado su Espíritu, que nos hace hijos de Dios, partícipes de la naturaleza divina.

Jesús puede salvarnos por su muerte en la cruz, porque es Hijo de Dios, y por tanto, verdadero Dios y verdadero hombre, Mediador entre Dios y los hombres. Y el Espíritu Santo puede divinizarnos, porque es Dios como el Padre y el Hijo, que de ellos procede, y ha sido enviado por ellos a nuestros corazones.

Por esa divinización gratuita y sobrenatural, venimos a ser hijos adoptivos de Dios, pero Jesús es el Hijo único, natural, eterno, del Padre, verdadero Dios como el Padre y el Espíritu Santo.

El misterio de nuestra salvación y el misterio de la Santísima Trinidad son, en cierto sentido, una sola cosa. La Buena Noticia, el Evangelio, es que el Padre ha enviado a su Hijo al mundo, hecho hombre, para que por su muerte y Resurrección nos conceda el don del Espíritu Santo, que nos hace hijos de Dios, “hijos en el Hijo”, como dice San Pablo, y hermanos entre nosotros.

“Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su único Hijo, para que todo el que crea en Él no muera, sino que tenga vida eterna” (Jn 3, 16) . “El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado” (Rom. 5,5) Leer más de esta entrada

La Voz del Cielo nº 57 – julio de 2017


(haz click aquí para descargarla)

Ya ha salido el último número de la revista “La voz del cielo (Vox caeli), la revista de nuestros seminarios Mayor y Menor de Moyobamba, correspondiente al mes de julio.

En la editorial nos alegramos con la noticia de la visita del Papa Francisco a Perú que podremos disfrutar en enero del 2018.

A continuación podremos leer las noticias de nuestros seminarios Mayor y Menor.

En este número continuamos la sección especial sobre centenario de las apariciones de la Virgen del Rosario en Fátima con un artículo acerca de los pastorcitos. También hay un artículo sobre la maternidad de María en la Sagrada Escritura.

En la sección de Sagrada Escritura vamos a conocer más sobre el libro de los Proverbios.

Las páginas del Seminario Menor están dedicadas a conocer las instalaciones del Seminario, la parroquia de Naranjos, la advocación peruana de la Virgen de Chapi y el testimonio del seminarista Jefferson.

Como siempre, la revista cierra con las amenidades.

14 razones para no confesarme esta cuaresma


Porque confesarse con un sacerdote.jpg

¿Hay algunas de estas que no hayas oído, o incluso pensado tu mismo?

¿Quién es el señor cura para perdonar los pecados?

Sólo Dios puede perdonarlos. Sabemos que el Señor les dio ese poder a los Apóstoles (Jn 20,23); además, ese argumento lo he leído antes… precisamente en el Evangelio: lo decían los fariseos, indignados, cuando Jesús perdonaba los pecados… (consúltese Mt 9, 1-8).

Yo me confieso directamente con Dios, sin intermediarios

Genial … pero hay algunos «peros» que se tienen que considerar… ¿Cómo sabes que Dios acepta tu arrepentimiento y te perdona? ¿Escuchas alguna voz celestial que te lo confirma?

¿Cómo sabes que estás en condiciones de ser perdonado? Te darás cuenta de que la cosa no es tan sencilla… Una persona que roba un banco y se niega a devolver el dinero, por más que se confiese directamente con Dios o con un sacerdote, si no tiene intención de reparar el daño hecho -en este caso, devolver el dinero-, no puede ser perdonada… porque ella misma no quiere «deshacerse» del pecado.

Por otro lado, este argumento no es nuevo: hace casi 1600 años, San Agustín replicaba a quien argumentaba del mismo modo: «Nadie piense: yo obro privadamente, de cara a Dios… ¿Es que sin motivo el Señor dijo: “Lo que atareis en la tierra, será atado en el Cielo”? ¿Acaso les fueron dadas a la Iglesia las llaves del Reino de los Cielos sin necesidad? Al proceder así, frustramos el Evangelio de Dios, hacemos inútil la palabra de Cristo». Leer más de esta entrada

Evangelio del domingo 5 de marzo de 2017, 1º de Cuaresma


Mateo 4,1-11

Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el demonio.
Después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, sintió hambre. Y el tentador, acercándose, le dijo: “Si tú eres Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes”. Jesús le respondió: “Está escrito: El hombre no vive solamente de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. Luego el demonio llevó a Jesús a la Ciudad santa y lo puso en la parte más alta del Templo, diciéndole: “Si tú eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: Dios dará órdenes a sus ángeles, y ellos te llevarán en sus manos para que tu pie no tropiece con ninguna piedra”. Jesús le respondió: “También está escrito: No tentarás al Señor, tu Dios”. El demonio lo llevó luego a una montaña muy alta; desde allí le hizo ver todos los reinos del mundo con todo su esplendor, y le dijo: “Te daré todo esto, si te postras para adorarme”. Jesús le respondió: “Retírate, Satanás, porque está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y a él solo rendirás culto”.
Entonces el demonio lo dejó, y unos ángeles se acercaron para servirlo.

COMENTARIO

por Mons. Rafael Escudero López-Brea
obispo prelado de Moyobamba

En el evangelio de este domingo contemplamos a Jesús, lleno del Espíritu y llevado por Él al desierto, para prepararse a su ministerio público.

El Espíritu no está simplemente sobre Jesús, sino que lo llena, lo penetra, lo invade en su ser y en su obrar. El Espíritu es el principio de la consagración y de la misión del Mesías. Por la fuerza del Espíritu, Jesús pertenece total y exclusivamente a Dios, participa de la infinita santidad de Dios que lo llama, elige y envía. El Espíritu del Señor ha consagrado a Cristo y lo ha enviado a anunciar el Evangelio.

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