Comentario del Evangelio XXVI Domingo del Tiempo Ordinario Mt 21,33-43
Los saludo de esta manera, haciéndome eco del mismo San Pablo en la segunda lectura de la eucaristía de este domingo. Continúa el apóstol abriendo su corazón a los filipenses recomendándoles algo que necesitamos mucho en este momento: “que nada los angustie, al contrario, en cualquier situación, presenten sus deseos a Dios, orando, suplicando y
