- Los medios de comunicación social desde un punto de vista cristiano: principios doctrinales
- El conjunto de las obras llevadas a cabo por los Medios de comunicación, en cada lugar, debe juzgarse y valorarse en la medida en que sirvan al bien común. Por lo cual ha de mantenerse la debida proporción entre las noticias, la enseñanza y el pasatiempo.
- Es necesario que toda comunicación se ajuste a la ley primordial de la sinceridad, de la honradez y de la verdad.
- La opinión pública
- El derecho a obtener y comunicar la información
- Acceso a las fuentes y medios de transmisión de las noticias. El derecho a la información, se considera no solo un derecho individual sino una verdadera exigencia del bien común. Por lo cual es necesario que existan medios variados entre los que se pueda elegir de acuerdo a las propias necesidades. El deber de los informadores es ser fieles a la verdad al momento de difundir las noticias, pero como no existe una absoluta perfección, los receptores deben exigir que se corrijan rápidamente aquellas noticias falsas y deformadas. Ciertamente el derecho de información tiene determinados límites, siempre que su ejercicio choca con otros derechos, como son: el derecho a la verdad que ampara la buena fama de los hombres y de toda sociedad; el derecho a la vida privada, que defiende lo más íntimo de las familias y de los individuos; el derecho al secreto, si lo exigen las necesidades o circunstancias del cargo o el bien público.
- La libertad de comunicación. La vida social se apoya de hecho en el intercambio y diálogo constantes de los individuos y de los grupos entre sí. El hombre es un ser social; por ello, le es necesario manifestar sus pensamientos y compararlos con los de los demás. Esto es absolutamente necesario para la mutua comprensión y cooperación. En la práctica, esta libertad de comunicación, incluye la libertad de los individuos y los grupos para investigar, para difundir a todas partes las noticias y para utilizar libremente los medios de información.
- Los instrumentos de comunicación al servicio de los católicos
- Opinión pública e intercomunicación en la vida de la Iglesia. En la Iglesia la comunicación y el diálogo son muy necesarios, porque ella está insertada en la misma sociedad humana. Es necesario que los católicos sean plenamente conscientes de que esa verdadera libertad de expresar su pensamiento, que se basa en la caridad y en el “sentido de la fe”. Ahora bien, las verdades de fe que pertenecen a la esencia misma de la Iglesia no pueden en modo alguno estar sujetas a la libre interpretación de cada uno. Los fieles tienen que distinguir entre la doctrina que expone el Magisterio auténtico y las opiniones de los peritos o teólogos y juzgarlos con espíritu crítico. Teniendo en cuenta este criterio, el diálogo de la Iglesia debe llegar a todo el mundo y los medios de comunicación social son un gran medio: ayudan a la Iglesia a manifestarse al mundo, a establecer el diálogo dentro de ella misma y ponen al tanto de la mente del hombre actual, al que tiene que transmitir el mensaje de salvación. Es un grandísimo deber de aquellos que tienen la potestad sagrada en la Iglesia.
- Utilidad de los medios de comunicación para el anuncio del evangelio. Cristo mandó a los Apóstoles y a sus sucesores que enseñaran «a todas las gentes», que fuesen «luz del mundo», que proclamaran el Evangelio, en todo tiempo y en todo lugar. Cristo y los apóstoles usaron los medios que tenían a mano para llevar a cabo su misión. Por lo que no podría considerarse fiel al mandato de Cristo quien desaprovechara las facilidades y oportunidades que estos medios proporcionan para hacer llegar las verdades y preceptos evangélicos a los más posibles. Además, estos instrumentos son muy útiles para hacer llegar más fácilmente a todos la instrucción cristiana.
