Siete fieles recibieron el Sacramento de la Unción en una jornada marcada por la oración, la reconciliación y la esperanza cristiana.
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En un ambiente de profunda fe y recogimiento, la Parroquia Virgen del Carmen de Saposoa celebró la mañana del jueves 12 una Santa Misa de oración por los enfermos, en el marco de la Jornada Mundial del Enfermo, fecha en la que la Iglesia universal renueva su cercanía con quienes atraviesan momentos de enfermedad y sufrimiento.
Uno de los momentos más significativos fue la administración del Sacramento de la Unción de los Enfermos a siete miembros de la comunidad parroquial. Este sacramento, signo de consuelo y fortaleza espiritual, representa para los creyentes una experiencia profunda de la gracia de Dios en medio de la fragilidad humana.
Durante la homilía se recordó que la enfermedad, aunque difícil, puede convertirse en un espacio de encuentro con Cristo, quien acompaña y sostiene a quienes sufren. Asimismo, se destacó la importancia del apoyo familiar y comunitario en estos procesos.
Una Iglesia que acompaña el dolor
La Jornada Mundial del Enfermo es una oportunidad para reflexionar sobre el valor de la vida, la dignidad del sufrimiento humano y el compromiso cristiano de acompañar con caridad a los más vulnerables.
La comunidad de Zapozoa vivió esta celebración como un verdadero testimonio de unidad y solidaridad, reafirmando que la Iglesia no abandona a quienes enfrentan la enfermedad, sino que camina junto a ellos con oración y esperanza.
Con esta significativa actividad, la Parroquia Virgen del Carmen fortalece su misión pastoral, promoviendo una cultura de cercanía, reconciliación y fe viva en el corazón de la comunidad.
Jornada Mundial del Enfermo
No solo fue una conmemoración litúrgica, sino un llamado a toda la comunidad a vivir la compasión como estilo de vida. Oremos por nuestros enfermos y por quienes los cuidan, para que nunca falten manos solidarias ni corazones dispuestos a amar llevando el dolor del otro.
