La comunidad parroquial se reunió en oración y comunión para invocar la fuerza del Espíritu Santo, renovando su compromiso de fe bajo la protección de la Virgen de la Natividad.
> Obispos del Perú expresan saludo al Santo Padre León XIV por el primer aniversario de su Pontificado
> Parroquia San Pablo de la Cruz rindió emotivo homenaje a las madres en un domingo de fe y gratitud

Luego de un tiempo de preparación espiritual, el Santuario Virgen de la Natividad celebró solemnemente la Vigilia de Pentecostés, una de las celebraciones más significativas del calendario litúrgico, que congregó a la comunidad parroquial en una noche de oración, reflexión y renovación espiritual.
Una preparación que culminó en una noche de gracia
La celebración fue el fruto de un camino de preparación vivido por los fieles, quienes durante los días previos se dispusieron a recibir los dones del Espíritu Santo mediante la oración, la reflexión y la participación activa en la vida de la Iglesia.
La vigilia permitió a los asistentes profundizar en el significado de Pentecostés, acontecimiento que recuerda la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles y el nacimiento misionero de la Iglesia.
Unidos en comunión y oración
En un ambiente de recogimiento y fraternidad, jóvenes, adultos y familias participaron activamente de la celebración, elevando plegarias por la Iglesia, las comunidades y las necesidades del mundo actual.
La jornada estuvo marcada por momentos de alabanza, escucha de la Palabra de Dios y oración comunitaria, fortaleciendo la unidad de la comunidad parroquial y su compromiso con la evangelización.
Bajo la protección de la Virgen de la Natividad
Durante la vigilia, los fieles encomendaron sus intenciones a la intercesión de la Virgen de la Natividad de Tabalosos, venerada como Reina de la Prelatura de Moyobamba.
La comunidad renovó su confianza en la protección maternal de María, pidiendo que continúe acompañando el caminar de la Iglesia y fortaleciendo la fe de las familias.
Pentecostés: un llamado a ser discípulos misioneros
La solemnidad de Pentecostés recordó a los fieles que el Espíritu Santo sigue actuando en la Iglesia, impulsando a cada cristiano a vivir con valentía su vocación y a anunciar el Evangelio con alegría.
La celebración concluyó con un llamado a ser auténticos discípulos misioneros, llevando a cada comunidad los dones del Espíritu Santo: amor, paz, fortaleza, sabiduría y esperanza.
Con esta significativa vigilia, el Santuario Virgen de la Natividad reafirma su compromiso de seguir formando comunidades vivas en la fe, unidas en la oración y abiertas a la acción transformadora del Espíritu Santo.
Fotos






