La comunidad parroquial cerró con fe y gratitud una de las expresiones marianas más significativas del mes de mayo, renovando su confianza en la intercesión de la Virgen de la Natividad.
> Obispos del Perú expresan saludo al Santo Padre León XIV por el primer aniversario de su Pontificado
> Parroquia San Pablo de la Cruz rindió emotivo homenaje a las madres en un domingo de fe y gratitud

En un ambiente de profunda espiritualidad y fervor mariano, el Santuario Virgen de la Natividad de Tabalosos celebró el último Rosario de la Aurora del mes de mayo, culminando así un camino de oración que congregó a numerosos fieles durante las primeras horas de cada jornada.
Durante todo el Mes Mariano, la comunidad parroquial se reunió para elevar sus plegarias al Señor por intercesión de la Virgen de la Natividad, pidiendo especialmente el fortalecimiento de las virtudes cristianas de la fe, la esperanza y la caridad en las familias y comunidades.
Un camino de oración y encuentro con Dios
Los Rosarios de la Aurora se convirtieron en un espacio privilegiado de encuentro con Dios, donde niños, jóvenes, adultos y adultos mayores compartieron momentos de oración, reflexión y fraternidad, fortaleciendo la vida espiritual de la comunidad.
Cada jornada estuvo marcada por la confianza filial en la protección de la Virgen María, quien acompañó a los fieles en este tiempo de gracia y renovación interior.
La Virgen de la Natividad, guía de la comunidad
La celebración final permitió agradecer a la Virgen de la Natividad por su constante intercesión y por acompañar el caminar de la comunidad parroquial. Los participantes renovaron su compromiso de continuar viviendo la fe con entusiasmo y perseverancia más allá del mes de mayo.
Asimismo, se destacó la importancia de mantener viva la devoción mariana como camino seguro para acercarse a Cristo y fortalecer la vida cristiana en medio de los desafíos actuales.
Un mes que deja huellas de fe y esperanza
Con el cierre de los Rosarios de la Aurora, el Santuario Virgen de la Natividad reafirma su compromiso de seguir promoviendo espacios de encuentro con Dios y de fortalecimiento de la vida espiritual.
La culminación de esta tradicional práctica mariana deja como fruto una comunidad más unida en la oración, fortalecida en la fe y animada a continuar caminando bajo la protección de la Virgen de la Natividad, Reina de la Prelatura de Moyobamba.
Fotos


















